viernes, 2 de diciembre de 2011

De cartón piedra

Tuve entre mis manos el Universo e hicimos del pasado un verso perdido dentro de un poema



En esta noche, en este mundo - Alejandra Pizarnik

en esta noche en este mundo
las palabras del sueño de la infancia de la muerta
nunca es eso lo que uno quiere decir
la lengua natal castra
la lengua es un órgano de conocimiento
del fracaso de todo poema
castrado por su propia lengua
que es el órgano de la re-creación
del re-conocimiento
pero no el de la re-surrección
de algo a modo de negación
de mi horizonte de maldoror con su perro
y nada es promesa
entre lo decible
que equivale a mentir
(todo lo que se puede decir es mentira)
el resto es silencio
sólo que el silencio no existe

no
las palabras
no hacen el amor
hacen la ausencia
si digo agua ¿beberé?
si digo pan ¿comeré?
en esta noche en este mundo
extraordinario silencio el de esta noche
lo que pasa con el alma es que no se ve
lo que pasa con la mente es que no se ve
lo que pasa con el espíritu es que no se ve

¿de dónde viene esta conspiración de invisibilidades?
ninguna palabra es visible

jueves, 1 de diciembre de 2011

El hombre más terco del mundo

Quiso darse por vencido un día e intentó rendirse, sin embargo, el fantasma de su personalidad –que él creía- despedazada lo devolvió al camino, aquél por donde transitan los héroes y los locos por igual.

Lima, 28 de noviembre de 2011

Este terco corazón - Emmanuel

martes, 29 de noviembre de 2011

El hombre más rico del mundo

Tuvo un sueño en el que su hijo, producto de una extraña enfermedad, moría ante sus ojos. Tan rara era que ni el mejor de los médicos que el dinero podía pagar pudo salvarle. Cuando despertó, corrió hacia la habitación de su retoño y lo abrazó fuertemente. Así nomás, sin arreglarse, se encaminó rápidamente a la iglesia y le regaló un par de centavos al mendigo que se sentaba en la puerta y que, al igual que su pequeño, apenas y abría los ojos. Se sintió mejor, como si de golpe hubiera solucionado todos los problemas del universo.

Lima, 19 de octubre de 2003

No tengo dinero - Juan Gabriel

lunes, 28 de noviembre de 2011

El hombre más racional del mundo

Tuvo, por primera vez en su vida, un instante de duda, de cólera, de impaciencia… cuando por fin pudo controlar todos esos indeseables sentimientos, sonrió y notó, para su sorpresa cuadrada perfecta, que aún estaba vivo.

Lima, 13 de enero de 2003

Hasta que te conocí - Marc Anthony

domingo, 27 de noviembre de 2011

El hombre más anciano del mundo

Un día se sentó en el balcón de su casa para contemplar, con igual fascinación que cuando era niño, las innumerables estrellas que suelen impregnar la noche y le hacían desfilar por su memoria recuerdos de días más intensos. Parecía no perturbarlo la edad, la siniestra espera de la vida, el frío ondular del viento. En ningún momento pensó en sus arrugas, en ir a la cama… solo en aquél instante… aquél lindo instante… en el que la besó por primera vez y terminó convirtiéndose en el dueño de su alegría futura… y luego pensó en aquél otro instante… otro lindo instante… en el que se volvería a encontrar con esos ojos claros, con esa sonrisa tierna, y no se separaría nunca más de ella.

Lima, 13 de enero de 2003

sábado, 26 de noviembre de 2011

El hombre más tonto del mundo

Creyéndose un completo inútil quiso suicidarse, así que se arrojó a un lago, sin saber que tan solo era un charco. Obviamente no pudo lograr su objetivo, pero durante su improductivo chapoteo consiguió hacer sonreír a una muchacha que acababa de saber que su padre había muerto en una guerra, como las tantas que hay en el planeta.

 Lima, 13 de enero de 2003

Supón (o canción del torpe) - Silvio Rodríguez

viernes, 25 de noviembre de 2011

En esa casa

En esa casa nadie habla
hasta el ave que se postra
frente a la ventana
guarda la compostura
el silencio es pan de cada día
la paz es como una guerra fría
la soledad no es asunto de estado
sino de cada ciudadano
la libertad sobra
también las ganas de revelarse
ante un régimen de costumbre
y falso respeto.
En esa casa nadie habla
todos se mienten
dicen quererse,
pero en realidad
solo se aguantan
con pena sobremanera.
En esta casa, en cambio,
existe un espacio
para la expresión, la discusión
hay democracia
se aprende sobre el error y la marcha.
En esa casa nadie habla
por eso todos escapan
hacia un futuro en el que lo aprendido
es puesto a ciegas
en práctica
con la ignorancia de amigo íntimo.
Así se hacen pueblos,
ciudades, países
gente que funciona sin saber y sin preguntarse
¿por qué?
¿por qué no podemos cambiar?
¿por qué no tenemos derecho
a ser (realmente) felices?

Plástico - Rubén Blades

martes, 22 de noviembre de 2011

Hora del duelo

Aproximadamente: año 2001. Lo pasaban por cable y, al comienzo, no podía entender cómo era que le fascinaba tanto a los chuckies de por aquél tiempo. Mi hermano menor lo veía y le encantaba tanto que en una oportunidad me obligó a llevarlo al cine a ver Yu-Gi-Oh! La película: la pirámide de la luz. Como siempre me interesa lo que hace mi fofis (XD), y como siempre que voy al cine me gusta (bueno, me gustaba) saber a qué voy, antes de acompañarlo me la pasé viendo algunos de los capítulos de esa serie, entonces de moda… y bueno, como me llaman la atención los animales míticos, me atrajo el diseño de Slifer the Sky Dragon… “¿Te juego?”, me decía el menor de los Grimaldo Giraldo a sus cerca de seis años de edad, y yo hacía el intento de jugar con él, como en el anime, con unas cartas bambas y mal hechas, sin reglas, solo por complacerlo. Entonces, sin querer queriendo, me vi la primera temporada, a medias, por curioso, por seguirlo y porque al final me terminé enganchando con la historia de un chibolo pavo que un día encuentra un artefacto antiguo en el que reside el alma de un antiguo faraón y, con el correr del tiempo, se termina volviendo menos pavo al lado de sus cuates y producto de sus aventuras.


Dice Wikipedia sobre Yu-Gi-Oh!: "Literalmente. «El rey del juego», es un manga creado por Kazuki Takahashi, que ha dado lugar a una franquicia, además de múltiples series de anime, juegos de cartas, y numerosos videojuegos".
La primera serie del anime, ya lo adelanté antes, Yu-Gi-Oh!, a secas, tiene como personajes principales a Yugi Muto y a su “otro yo”, el espíritu de un faraón que no recuerda nada de su pasado y que, de cuando en cuando, toma prestado el cuerpo del muchacho y lo ayuda a ganar diferentes partidas en un juego de cartas llamado “Duelo de monstruos”. Recuperar la memoria perdida del extraño es su objetivo, sin embargo, la historia se complica cuando aparecen enemigos que no solo los enfrentan por diversión, sino que apuestan sus almas con la intención de obtener más poder, ¡conquistar el mundo!, o algo así por el estilo.
Pasó el tiempo y no volví a saber nada del asunto hasta que un día, buscando juegos para mi PSP, me topé con el Yu-Gi-Oh! 5D's Tag Force 5, el cual instalé, además, en el PlayStation Portable de mi hermano. Debo admitir que fue divertido volver a revivir lo de antaño y, mejor, poder tener algo en común con él como para afanarnos y matarnos de risa juntos. El interés creció y se me dio por encontrar la forma de tener las cartas físicamente hablando… y así, como quien no quiere la cosa, terminé conociendo aún más gente metida en la movida, así que mostro.
Del anime me quedo con Yu-Gi-Oh! y con Yu-Gi-Oh! 5D's. El primero por ser el original –y por toooodo lo que acabo de contar- y el segundo, porque tiene una digna historia y personajes más fáciles de querer –y creer– a diferencia de lo que ocurre con Yu-Gi-Oh! GX en el que la trama cobra intensidad –a mi parecer– recién al final de la segunda temporada gracias a los destiny heroes de Aster Phoenix y la aparición del lado oscuro de Zane Truesdale (aunque nada como Seto Kaiba, y su Blue-Eyes White Dragon, o el carisma de Yusei Fudo, y su Stardust Dragon). Y bueno, del Yu-Gi-Oh! Zexal aún falta mucho por ver. En fin, como en la vida: fair play, fair duel.

Algunas citas:

Atem: ¡Es hora del duelo!
Solomon Muto: Cree en corazón de las cartas.
Yusei Fudo: La agrupación de estrellas despertará un nuevo poder haciendo el camino más brillante / Mientras exista, cualquier carta puede ser útil.
Jaden Yuki: ¡Enciende tu juego!

Overlap - Kimeru / Wake up your heart - KENN with the Nabs

jueves, 10 de noviembre de 2011

De la noche con Luna llena

Sintiendo el aire en la sombra. Con una imprudente chompita y una chalina ploma, llegaré a quebrar el cuello y a asombrarme de lo mucho que ha cambiado mi vida, de lo poco que ha avanzado mi amor desde la primera vez que la vi, coqueta, brillante; y descubrí que las maravillas son simples, como simples las ilusiones y fáciles las promesas sin cumplir.

Lima, 11 de octubre de 2001

Luna llena - Don Omar

jueves, 27 de octubre de 2011

Viceversa (II)

Este no es el de Benedetti... está bueno también...

Viceversa - Eduardo Zambrano

Firman su sentencia de muerte
los que publican su vida
en algunos versos incipientes
que les quitan el amor, los sesos, los días.
Pero esto no lo digo yo, sino el idiota ese
del espejo.
Por eso me da risa.

Nunca quedas mal con nadie - Los Prisioneros

lunes, 17 de octubre de 2011

Ella al lado

Se recuesta la corteza
de aquél recuerdo
manoseado por el tiempo.
Se recuesta ella, que es fantasma
de ayer sempiterno.
Se recuesta y el sueño logra descansar (al fin)
entre sábanas silentes
y almohadas celosas de calma.
El despertar es ruin, es rabia
es incomprensión, es locura.
Entonces la mañana empieza, empieza (de veras).

Lima, 28 de enero de 2011

Hoy que no estás - Alejandro Sanz

viernes, 14 de octubre de 2011

Jornada nocturna

Se apaga el día
solo los fantasmas en el balcón quedan
la noche se aproxima sedienta de luz
estrellas en la ciudad
risas insensatas
las calles se alimentan de gente
las sombras, de angustia
la alegría es azar,
como su sonrisa
el azar, una conspiración divina
las multitudes se hacen más multitudes
los vehículos asesinan el viento
la indiferencia, la pasión
el conformismo, el momento
el tiempo escapa
como ladrón sin alma
como oscuridad ante esperanza
las multitudes se reducen
se vuelven uno
la noche se aleja sin compasión
solo los fantasmas en la cabeza quedan
se enciende un nuevo día.

PD: Ya había empezado esto...

Siempre es de noche - Alejandro Sanz / La noche - Joe Arroyo

jueves, 13 de octubre de 2011

Mon cœur s'ouvre à ta voix

Ah! responds, responds a ma tendresse



Verse-moi, verse-moi l'ivresse

Se apaga el día. Solo los fantasmas en el balcón quedan. La noche se aproxima sedienta de luz...

El río - Javier Heraud

5

Yo soy un río.
Yo soy el río
eterno de la
dicha. Ya siento
las brisas cercanas,
ya siento el viento
en mis mejillas,
y mi viaje a través
de montes, ríos,
lagos y praderas
se torna inacabable.

Flores en su entierro

Excepto las de la imaginación, había perdido todas las batallas



La flor

Me dice sigue, avanza, despierta
del sueño, de ayer
y no deja de pensar, la nostalgia
en una imagen... es una flor
debía ser mía, 
pero es de ella, que vive la alegría
que peleó la historia de mis labios
y tuercas, y neblinas
Parece que fue ayer cuando se fue
ayer, hace cuatrocientos años,
anoche, hace diez minutos, ayer
y solo es una imagen, una flor
una maldita flor
que debía de ser mía, pero no lo es,
porque es de ella,
y toda esta angustia que me debe
debería de ser suya, y no esa flor
toda esta melancolía, de carne
de ropa en el cajón, de olores deliciosos
debería de ser suya, y no esa flor
esta incontrolable ambición
por encontrar una identidad
que supere el color de esa flor
que es orquídea, y no geranio u hortencia,
que es violeta, y no roja o amarilla
toda esa obsesión por contemplar ese brillo
en otra, rosa o margarita tal vez,
blanca, guinda o celeste alaska
Me dice sigue, avanza, despierta
del sueño, de ayer
pero el hoy es tan insensible
que las demás se extinguen
ante un tiempo que no es piadoso
ni con el espíritu más justo
se marchitan como polillas siniestras
y lo que queda solo es una imagen, una flor
única e irrepetible, que debía de ser mía,
pero no lo es, porque es suya
porque ayer no es más que un recuerdo
un sueño, un lamento que se apaga
en mitad de una noche oscura.

jueves, 6 de octubre de 2011

Hello, I love you

Won't you tell me your name?
Hello, I love you
let me jump in your game...




Como suele pasar, mi cumpleaños parece ser del resto... lo cual es, en cierta forma, interesante, porque a menudo es el resto -creen- quien sabe mejor -más que uno mismo- como debemos vivir nuestras vidas correctamente, aunque, claro, desde luego, el chiste de la vida no es vivirla del todo correctamente... por mi parte, siendo sincero, solo quiero un regalo que ni todo el oro del mundo podría comprar... ¿Qué cosa? Una oportunidad... ¿Para qué? ¡Chan! Sorpresa, sorpresa.
Chilcano ladra, señal que avanzamos.

lunes, 3 de octubre de 2011

Sobre emos y ganas

“Últimamente estoy muy emo. Supongo que es la semana pre cumpleaños”, me comentó una amiga hace unos instantes, y yo continué: “Definitivamente, es eso. Yo también estoy pasando por lo mismo”. Podríamos creer que es eso (después de todo, dudo que sea el único al que no le gusta su santo) o la acumulación de eventos desafortunados y la increíble coincidencia de que todos se den en vísperas de una fecha, digamos, significativa. “Imagínate esta imagen: sábado por la noche, recostada en mi cama con una caja de dulces al lado y viendo P.S. I love you”. OK, “ahora imagínate tú esta escena (recordando mi época de convivencia): jueves por la noche, con el estrés de varias jornadas de trabajo acumuladas, sintiéndome hasta las huevas porque creía que todo me estaba saliendo mal. Entonces, llego a mi casa, entro a mi cuarto, miro alrededor y me doy cuenta que, ¡oh! novedad, ¡no hay nadie allí para darme un abrazo y decirme que todo va a ir bien!”.
Veo la definición de emo: "Puede describirse como un estilo de comportamiento o un estado general de infelicidad o melancolía y muy sensibles. Es un estilo de vida que la gente adopta; en especial las personas de edad joven”. Pienso, "mierda, ¿tanto así? Bueno, tampoco es que sea tan joven, es más, en unos días seré más viejo; además, tampoco es que todo el tiempo me encuentre triste... apurado y presionado, tal vez, pero triste, no, y si sí, para eso están las chelas". Básico. La sonrisa vuelve a su estado habitual. La migraña se disipa un tanto. Las gotas de lluvia caen desde el cielo, y un compañero de chamba me indica que ya es hora de ir a cubrir un evento que no está incluido dentro de nuestro horario de trabajo habitual. "De acuerdo, algo más de estrés", lamento, y me desespero por llegar hasta mi casa en algún momento del día, abrazar a mis padres, jugar con Chilcano un rato y luego entrar a mi cuarto. A estas alturas de la jornada, francamente, me importa un pito si adentro encontraré a alguien o no. "Mientras haya cama donde echarse, normal", pues para todo lo demás, existe MasterCard.

Los malaventurados no lloran - Panda     

viernes, 30 de septiembre de 2011

Candy lady

El talento lo tendré si llego a engatusarte, si llego a serenarte sin apenarte



Tu passes. Je passe. Nous ne nous voyons pas. Les sourires ont cessé d'être sincères, les bons jours, les signaux de vie. La distance n'est pas éloignement, c’est voir l'autre comme si c'était un paquet vide. Nous passons. Nous passons. C’est le monde... la vitesse des émotions… le manque de confiance... et contre tout, j'insiste sans savoir pourquoi.

PD: Miau. Semana dura, durísima... y bueno, escuchar una canción tan fresca siempre ayuda a cambiar el mal humor por una sonrisa.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Giros

Todo da vueltas como una gran pelota... todo da vueltas casi ni se nota



Y entonces, como jugando, los demás saltan, brillan, y giran, como en la canción. Y entonces, sin planificarlo, me transporto. Y entonces, giro yo, en sentido contrario, una y mil veces, a cien, doscientas, mil, ene revoluciones por minuto. Giro yo, intentando comprender el destino, por ejemplo, de una fotografía incolora, apenas viva en la memoria, o el de un amigo al que no le llegan las palabras de aliento. Giro yo, tratando de entender cómo funciona el cariño que no se prolonga, aquél que no es correspondido y se extingue -como un cigarrillo en la boca- marcado por un destino ineludible y patentado por la inmisericorde indeferencia. Y entonces, giro yo, y creo que en algún momento me detengo y permuto. Y entonces, sin planificarlo, me mato de risa impulsado por el resto, sus sonidos y su propia velocidad. El alcohol hace las veces de sangre y los demás, de cortinas de humo. Y entonces, la noche sigue... y sigue... y sigue... con todos y en uno.

viernes, 23 de septiembre de 2011

El niño bueno

Curioso...

El niño bueno - Julio Cortázar

No sabré desatarme los zapatos...
y dejar que la ciudad me muerda los pies
no me emborracharé bajo los puentes, no cometeré faltas de estilo.
Acepto este destino de camisas planchadas,
llego a tiempo a los cines, cedo mi asiento a las señoras.
El largo desarreglo de los sentidos me va mal. Opto
por el dentífrico y las toallas. Me vacuno.
Mira qué pobre amante, incapaz de meterse en una fuente
para traerte un pescadito rojo
bajo la rabia de gendarmes y niñeras.

Tu ángel - Chino y Nacho (sí, lo sé XD)

jueves, 22 de septiembre de 2011

Los regalos

Aunque a algunos les parezca que tengo 15 o a otros 80, lo cierto es que en unas semanas voy a cumplir 28 años. Creo que ya saben lo que viene: no me gusta mi santo… no me gusta celebrarlo… aunque, curiosamente, dependiendo de cómo vengan, me fascinan los saludos sinceros y originales… Bueno, con eso en cuenta, estuve tratando de hacer memoria de los regalos más bonitos o significativos que me han hecho, no solo el 7 de octubre, sino bajo cualquier circunstancia… y la lista quedó así:


MARIO BENEDETTI. Poemas revelados
A estas alturas deben de saber que se trata de mi poeta favorito (¿no? XD). Paseaba el año 2001 y el trío de mujeres liderado por la que me dijo no acababa de conocerme, pero ya me tenía la suficiente confianza como para jalarme de un lado a otro como repartidor de pizza. El 7 del 10 de aquél año, el primero que pasé en San Marcos, una torta me esperaba en el (salón) 3A y una sonrisa que me hacía temblar de gusto. A ella le encantaba Benedetti tanto como a mí, así que al ver el libro lleno de fotos del vate no lo pensó dos veces. Sus amigas estuvieron de acuerdo en hacer la chanchita de rigor y finalmente me lo presentaron dentro de una caja junto a una tarjeta, ambos hechos por ellas… Lo justo: terminé radiante, sorprendido y muy, muy halagado.

El aro (del mal)
Me lo regaló unos meses después de definirnos como enamorados. Brillaba magníficamente. Ella sabía lo que había significado el que tuve antes, así que el gesto simplemente fue formidable. Ahora está en el fondo de una caja y, en un tiempo, si me acuerdo de llevarlo conmigo, espero termine en el fondo del Sena. Mi dedo anular izquierdo está calato, esperando por otro menos desafortunado.


Del amor y otros demonios
Con qué cara me habría visto mi hermano ver un ejemplar de mi libro favorito desperdiciado en un rincón de Quilca. Yo no tenía dinero, él sí, además de la intención de darme algo que de todas maneras sabía iba a alegrarme sobremanera. En Navidad del 2002 abrí un regalo que me ha servido todos los meses de septiembre desde entonces.
La última escena que he rescatado este último: Él la dejó desahogarse. Luego le levantó la cara y le dijo: “No más lágrimas”. Y enlazó con Garcilaso: “Bastan las que por vos tengo lloradas”.

Catálogo de gatos
No me gustan los mininos, pero me dicen gato. Muy pocas personas en mi actual entorno lo saben y ninguna me llama así. Cuando la última chica con la que estuve (que honestamente no sé si llamar ex) regresó de viaje de Argentina trajo con ella una especie de libro lleno de dibujos de michis variados. Fue el comienzo de mi cariño extra amical por ella y el inicio, seguramente, del fin de nuestra relación. Hubiera sido un buen recuerdo, pero, como por algo pasan las cosas, unos días antes de que me mandara a rodar se lo regresé. En la última página había un espacio en blanco que yo esperaba ella llenara con su arte: un gatito propio que ella podría dibujar inspirada en mí. Awwwwwn

La escultura del amigo y su burro
No sabía lo especial que era hasta que se apareció frente a mí con una caja que en su interior contenía una artesanía. Fue (es) mi tesoro. Con todo me enseñó que hay de todo en esta vida y que, precisamente por eso, hay que saber agarrarle el gusto a las cosas.

El presente - Julieta Venegas (ayyyyn)

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Lo cotidiano

Me resulta paradójico pensar que hace un año me moría de ganas por sentir algún tipo de reacción en mi corazón respecto a otra persona, esperando que sus latidos anunciaran el final de mi -supuesto- periodo de duelo. No sentía nada. Era frío. Me la pasaba yendo y viniendo sin hacer planes o saliendo con la mayor cantidad de personas posibles. Es paradójico, repito, porque curiosamente hace un año una chica me dijo que me quería y, creyendo que valía la pena, lamenté hondo no poder estar con ella en ese momento.
Durante algunos meses salimos como amigos, aunque en el fondo me moría de ganas por corresponderle. Era dulce, como caramelo de fresa, y detallista, porque cuando una persona está interesada en otra ve lo importante de prestarle atención a cada uno de sus gestos. Al tiempo, luego de reencontrarme con algo de la calidez extraviada, me vi queriéndole comprar un regalo por Navidad o pensando que sería genial salir con ella a ver tal película o contarle lo bien que la pasé el fin de semana con mi familia... y esas ideas, en general, se mezclaron y formaron una nueva: me gusta. Entonces, mi corazón volvió a latir fuerte y sin dudas.
Estuvimos. Ella me decía que me quería y que era un tipo como ninguno que había conocido antes. Yo le agradecí por haberme tomado en cuenta, por recibir todo aquél cariño que había mantenido guardado. Y un día... sí, un día antes de cumplir un mes me dijo: "Tenemos que hablar". Honestamente no lo tomé a mal, al contrario. Ella tenía problemas en su casa y en su trabajo, yo era su enamorado, así que parte de mi deber era escucharla... 24 horas antes me había pedido no dejarla y abrazarla. Justo, justo... habíamos tenido varios momentos de cotidianidad que seguro son una cojudez, pero que para mí significaron confianza, como el hecho de entrar a su cocina y ayudarle a servirse su comida o el saber exactamente qué tipo de rutinas tenía, entender sus muecas, oírla repetir mis frases, conocer dónde le gustaba ser besada... por eso mismo, aquella noche previa al "tenemos que hablar", tras dejar su hogar creí estar volando en el cielo convencido de que la quería y me había sacado la lotería con ella, que valía la pena.
"Tengo mucho trabajo y nada de tiempo para tener alguna relación", me explicó. Y yo, loquísimo, instalé mis muros de protección y le increpé: "¿Por qué los detalles? ¿por qué perseguir algo y luego desecharlo como si no te importara nada?". Su nula capacidad para explicarse me tuvo comiéndome las uñas por dos semanas y, al volverla a buscar para asesinar mis interrogantes, me pidió disculpas (¡al fin!) y se excusó con algo más complejo: "Tengo demasiados problemas en este momento". Bueno. Quedamos como amigos y yo feliz... sin embargo (sí, ¡hay un sin embargo!), a los días me escribió un correo cuestionando mi forma de ser y asegurando que al final me había querido siempre como un pata. No sabía lo que quería, eso fue lo único claro.    
Un año entero nos costó tenernos confianza y todo se destruyó rápidamente. Si hubiera sido sincera con ella misma y conmigo, seguramente hasta este momento tendríamos, al menos, una relación amical. Eso fue lo que más me dolió perder, pues el orgullo ya lo tenía hecho añicos y creo que bien puede romperse ante alguien que merezca el intento. Pienso que no he vuelto a pasar por una situación parecida porque mis defensas se han vuelto más rigurosas. En el camino me llegó a gustar una chica y, ya sé, ya sé, ya lo expliqué antes, ahora mismo me gusta otra de la que no tengo ni idea si le importo algo (yo apuesto a que nada). Con todo esto, me he dado cuenta que estoy aburrido de empezar relaciones que se cortan, que es fastidioso hablar sobre uno y luego conocer y conocer a la otra persona, y luego, porque no funciona, verla partir como si no hubiera existido. Jode, pero así es la vida. A mi me engancha vivir situaciones cotidianas con alguien, compartir momentos simples, pero llegar a pasar eso con alguien toma tiempo... tiempo... tiempo... Así que me resulta paradójico pensar que hace un año me moría de ganas por sentir algún tipo de reacción en mi corazón respecto a otra persona y ahora que las tengo quiera volver a la congeladora, gozonear como antaño, pero bueno, al fin y al cabo, todo paso lleva a algún lugar y toda decisión implica un riesgo, como jugar con fuego o enamorarse de alguien que está cerca o lejos... aunque uno no desee que algo así ocurra, simplemente sucede.

Tu eres como el fuego - Morodo

lunes, 19 de septiembre de 2011

Cigarrillos, cigarrillos

Cuando estaba en la universidad era tan poco común verme fumando un cigarrillo que cuando alguno de mis amigos me notaba con un pucho en la mano me decía de inmediato: "¿Qué es lo que te pasa?" Y sí, tenía razón: algo me pasaba... algo me tenía ansioso.
Yo aprendí a fumar a los 14 años de puro curioso. Sentía que era algo tan malo que el solo hecho de entrar a comprar algunos con el barajo de "son para mi papá" me crispaba los nervios. Desde luego que el bodeguero me creía porque me conocía desde siempre, pero mientras me entregaba los Hamilton que le pedía sentía que podría llegar a ver la mentira en mi cara... Me metía luego a mi cuarto, apagaba la luz, encendía una vela y ponía música... Páez, Charly, Sanz (mucho Sanz por entonces) y un día, cantando, me di cuenta que por primera vez había conseguido golpear, y me alegré... y al poco tiempo, ya con 15, con mis amigos del colegio, igual de monos y mucho más entrados en el arte de las copas, conseguí plantearme el acto como la cosa más natural del mundo... me parecía fantástico, me relajaba y hasta me hacía sentir confiado, seguro de las cosas que hacía o decía. Entonces dejé los Hamilton y empecé a fumar Marlboro porque tenían más caché. Entonces, descubrí que mi hoy cuentista favorito de todos los tiempos tenía un texto llamado Solo para fumadores, a través del cual trata de dar una "teoría filosófica y absurda" sobre el por qué de dicho hábito:
  
"Me dije que, según Empédocles, los cuatro elementos primordiales de la naturaleza eran el aire, el agua, la tierra y el fuego. Todos ellos están vinculados al origen de la vida y a la supervivencia de nuestra especie. Con el aire estamos permanentemente en contacto, pues lo respiramos, lo expelemos, lo acondicionamos. Con el agua también, pues la bebemos, nos lavamos con ella, la gozamos en ejercicios natatorios o submarinos. Con la tierra igualmente, pues caminamos sobre ella, la cultivamos, la modelamos con nuestras manos. Pero con el fuego no podemos tener relación directa. El fuego es el único de los cuatro elementos empedoclianos que nos arredra, pues su cercanía o su contacto nos hace daño. La sola manera de vincularnos con él es gracias a un mediador. Y este mediador es el cigarrillo. El cigarrillo nos permite comunicarnos con el fuego sin ser consumidos por él. El fuego está en un extremo del cigarrillo y nosotros en el opuesto. Y la prueba de que este contacto es estrecho reside en que el cigarrillo arde, pero es nuestra boca la que expele el humo. Gracias a este invento completamos nuestra necesidad ancestral de religarnos con los cuatro elementos originales de la vida..." (Ribeyro, 1994)

Poco tiempo después, mis nervios por todo, que ya me habían pasado factura durante mi adolescencia, me llevaron a desarrollar una gastritis terrible, así que, tras la endoscopia de rigor y las advertencias del médico de no consumir nada que pudiera irritar aún más al peor de mis enemigos en el interior de mi cuerpo, decidí dejar el cigarro (y el alcohol, de paso). Fue sencillo, simplemente me dije nunca más y fin... Ya en la universidad, como lo expliqué al inicio del post, solo me limitaba a fumar cuando mi corazón andaba herido o sentía que tenía demasiadas cosas encima, así que para todos los que me rodeaban -y no conocían los antecedentes- ver salir humo de mi boca era rarísimo.

En El Comercio, la cercanía con gente que fumaba (entre ellos mi estimadísimo amigo Ángel Hugo) me hizo fumar un poco más que de costumbre, digamos, del cigarro trimestral al bimensual (y eso, ah), algo que he venido haciendo hasta hace poco, generalmente solo cuando veo una buena película en el cine y quiero salir de la sala lateando, bajo el frío, conversando de lo buena o mala que estuvo la cinta... fuera de eso, apenas cuando me provocaba (de repente, cuando veía a alguien con algún pucho), que era casi nunca. Incluso mientras tomo, que ahora es bastante (bueno, tampoco tanto), prefiero no fumar, porque descubrí que mi gastritis me aguanta el alcohol, pero no el alcohol mezclado con nicotina.
¿Por qué decidí escribir sobre esto? Pues 1) para variar por catarsis, y 2) porque en los últimos dos días he fumado más que en los pasados tres meses. Hace dos horas prendí un cigarrillo y, paradójicamente, me está provocando encender otro y caminar, caminar como loco. Tengo que admitir que me encuentro impaciente y algo perturbado por motivos antes contados y otros más caletas... y bueno 3) no necesariamente porque tenga ánimos de jugar con fuego, sino porque, a veces, es mejor dejarse llevar por ciertos impulsos y, francamente, me dieron ganas, ¿suficiente excusa? ¿no?

PD: No fumen, hace daño.

El cigarrillo - Eva Ayllón

jueves, 15 de septiembre de 2011

Luna, Luna

Brilla un poco, un poquito... está ahí, como el año pasado, como en el 98, como hace 100 años, como hace un millón... hoy es hoy, con todas sus horas... otro día para sorprenderse y tomar decisiones... otro día para avanzar y creer en un mañana aún más radiante.

Stairway to heaven - Led Zeppelin (desde luego)

 

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Importar

"La quiero", pensé. El terror se apoderó de mí a partir de esa certeza. "La quiero y tengo que distanciarme. DEBO hacerlo, por mi bien, por mi salud mental". Y lo hice.
Dos cariños anteriores habían terminado con mi paciencia. Dos relaciones muertas a partir de la liberación de mis sentimientos en las que la amistad, mi primer temor a perder, había quedado en el olvido. La primera, porque me trató como un can cuando le dije "te adoro". La segunda, porque simplemente le dio igual. Me dolió entonces, mucho más a mí que a ellas, la distancia, el entender que nos habíamos perdido de retener la confianza, más allá de cualquier otra cosa... yo intenté salvarlo todo, pero a la larga me estrellé contra paredes formidables, solo para darme cuenta al final que la gente no le da el mismo valor a los momentos que uno pasa con otros y que cualquiera se puede desprender de cualquiera con facilidad.
"La quiero", pensé. Aterrado me escapé de ella por unos días. Al tercero me buscó e hizo algo que nunca, jamás, alguien que me gustara había hecho hasta ese instante por mí: me increpó, me exigió volver a buscarla porque yo era demasiado importante para ella como para perderme de cualquier forma. Unas semanas más tarde, esa chica se convirtió en mi enamorada. Hoy, de esa chica no queda rastro alguno. Es un fantasma.
Cuento todo esto porque justamente hoy, después de meses de optimismo, me sentí mal porque me di cuenta que había caído en el mismo círculo intentando perseguir el rastro de algunas personas que no valoran lo que otros puedan hacer por ellas. Creo yo que cuando se tiene una relación con alguien es vital demostrarle importancia, retribuirle de alguna forma la confianza... no solo buscarle cuando se le necesita, sino, por ejemplo, cuando uno cree que ese alguien NOS necesita.
Me gusta una chica, ¿vale? Es linda y buena gente, ¿vale? Durante las últimas semanas he tratado de ser detalloso y de demostrarle que me interesa, como amiga (en principio, porque eso es lo que yo privilegio), pero me duele, me jode, darme cuenta que si yo no muevo un dedo para ponerme en contacto con ella no tendríamos una conversación en milenios. Me duele, me jode, que cuando estamos juntos nos llevemos bien, nos matemos de risa y que parezca que nos comprendernos, pero... ¿en qué momento me va a demostrar que yo le intereso lo suficiente como para ponerse ella en contacto conmigo? Debo suponer que le vale un centavo, que tiene otras cosas más importantes... que solo me termina haciendo caso por pura amabilidad... bueno, felizmente aún no he llegado a pensar "la quiero", pero la sensación de desear escapar de antaño volvió, pues, como ya lo he escrito antes, ya no estoy como para jouer au chat et à la souris, ¿vale? Así que a otra cosa mariposa. Para perder mi tiempo y mi papel, mejor en algo que me demuestre que valga la pena, aunque claro, admito, me da rabia, raaabia, pensar que solo una mujer ha podido tener una respuesta tan asertiva conmigo y que, lamentablemente, esa chica ni siquiera exista porque la vida la borró del mapa y a su reflejo lo volvió tan ingrato como a la mayoría de la gente que conozco.

PD: Felizmente están los amigos.

Tracción a sangre - Gustavo Cerati

viernes, 9 de septiembre de 2011

Ojos radiantes

Anoche fue la despedida de una amiga fotógrafa. En una semana se irá a Buenos Aires persiguiendo una ilusión que, Dios mediante, tranquilamente podría convertirse en un hecho tangible, digno de ser gritado a los cuatro vientos. Mientras conversaba, sonreía, y mientras contemplaba su sonrisa -aseguro- se podía ver un brillo particular en su mirada, el brillo que tienen las personas que son felices haciendo lo que están haciendo, ya sea algo que genere un riesgo o no... Hace unos días, una de mis más entrañables amigas llegó con toda su frescura a Lima después de años de distancia, y verla fue... ¡wau! su rostro, sus gestos... era como regresar en el tiempo y comprobar que los años no nos destrozaron nuestras respectivas esencias. Debo admitir que me dio pena no poder hablar con ella laaaaargo y tendido como tenía en mente, porque solo estuvo por estas tierras una semana y tenía que pasarla con su familia y atender a tooooda la gente que también la estima... pero mientras la escuchaba hablar, a veces en inglés para ella y su esposo, contando sus experiencias y anécdotas, veía en sus ojos la misma luz que emanaban los de la chica que partirá a Argentina. Pensaba entonces: "Qué alegría, es feliz", y recorría a vista su casa: sus muebles, los cuadros, el equipo con el que alguna vez me despertó a punta de canciones de Silvio Rodríguez... todo era nostalgia y la sensación de estar presenciando un hecho fantástico totalmente atemporal: la alegría constante de alguien a quien quiero horrores.

Te conozco - Silvio Rodríguez

 

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Pequeños grandes placeres

Hoy en la Alianza Francesa nos hicieron reflexionar sobre le plaisir et le bonheur, es decir, sobre el placer y la felicidad... bueno, para mí lo segundo es un estado pasajero que se disfruta sin saberlo, algo así como dice Pessoa, en tanto, lo primero es más consciente, digamos que es algo que podemos provocar, como saborear un dulce (¿un chocolate?), o que se nos puede presentar, algunos tipos con más frecuencia que otros, como... bueno, aquí mi lista:

Llegar a mi casa después de un largo día de chamba y estudio y ver a mi perro Chilcano acercarse pidiéndome una caricia... Mirar la Luna recostado sobre el pasto mientras escucho música... Una conversación profunda con alguien a quien estime... Gritar un gol del Sporting Cristal... Gritar un gol del Sporting Cristal contra la U (+1)... Gritar un gol de la selección... Tomar pisco rodeado de buenos amigos... Ver a mi viejita regalarle una sonrisa a mi papá... Bailar... Bailar con alguien que me guste (+1)... Reencontrarme con alguien invaluable... Reencontrarme con alguien invaluable y que me haga sentir invaluable (+1)... Ver la alegría de alguien al recibirme un dulce... Estar en un concierto... Sentir frío y poder meterme en ese instante a mi cama... Bañarme con agua caliente... Jugar cualquier cosa con Sebastian, mi hermano menor... Oír la voz de mi hermana que me habla desde Inglaterra... Discutir con mi hermano Martín sobre la vida... Oler rico... Ver una buena película... Caminar fumando un cigarrillo luego de ver una buena película en el cine... Caminar con la lluvia limpiándome el alma... Caminar bajo la lluvia comiendo un helado... Terminar de escribir un artículo... Comer picando un cebiche con todos los Grimaldo... Jugar al póquer con mis primos y mi bro... Desparramarme en la playa con el sol quemándome la cara... Leer un capítulo nuevo de One piece... Que me digan "qué bien te quedó el trago" (XD)... Gozonear... Ir al básico diciendo "bssco bssco bssco" (no pregunten)... Despertar al lado de alguien a quien adore... Cantar en la soledad de mi cuarto oscuro... Cantar Don't stop me now... Besar... Ponerme un saco... Jugar con mi psp... Saber que me estimas y te importo tanto que leíste hasta la última línea de este post (;)

Como ven, al menos yo, tengo un montón de motivos para sentirme a gusto... seguro Uds. también, ¿no? Felicidades y mucho placer.

Más de cien mentiras - Joaquín Sabina

lunes, 5 de septiembre de 2011

Viceversa

Para variar...

Viceversa - Mario Benedetti

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte

tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte

tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte

o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

Hello goodbye - The Beatles

martes, 23 de agosto de 2011

Dicha

dicha1.
(Del lat. dicta, cosas dichas, pl. n. de dictum, con el sentido de fatum, suerte, destino, en lenguaje vulgar, según la creencia pagana de que la suerte individual se debía a las palabras pronunciadas por los dioses al nacer el niño).
1. f. felicidad.
2. f. Suerte feliz. Felipe es hombre de dicha.
3. f. Cineg. Ladrido de un perro en persecución de una res.


Quiero algo nuevo, algo distinto, algo que me sacuda la cabeza y me someta a un baile descontrolado, como si ninguna otra cosa en el mundo tuviese más sentido que el instante, que este ritmo peculiar con el que se enfrenta el momento. Completa armonía. Arte para descartar cualquier respuesta negativa con una dosis de pasión que no le deje tramo al raciocinio. Punto aparte, una vez en la cima, a veces se cae, luego se sube, luego se cae... la felicidad no es un recuerdo, es un ahora sin lógica alguna.

Carnaval toda la vida - Los Fabulosos Cadillacs

viernes, 19 de agosto de 2011

A la orilla de la chimenea

A veces hay que esperar a que suba la marea, ¿no?



Algo

Piensas que entiendes
y no
estela del orgullo
rezago de buen estímulo
llevas y traes
esperanza
pero aún no entiendes
ni yo
toda frialdad
cómo funciona el cortejo
la búsqueda incesante
de calidez
adentro, adentro
aún no entendemos
aún no
aún no sabemos cuándo
caerán la lluvia
y las hojas marchitas
o cuando florecerán
como si fuera primavera
adentro, adentro
mañana
tal vez, tal vez.

viernes, 5 de agosto de 2011

Summertime

You're gonna spread your wings, child, and take, take to the sky ♫




Sombra

Se esconde
entre las sábanas
entre la hierba
la nostalgia.
Se esconde para no llorar
para decir que es fuerte
insensible.
Se esconde con temor
y pena
del que hace algo
sin quererlo hacer.
Se esconde porque afuera
todo es sombra
aunque también,
con el estímulo adecuado,
puede llegar a ser luz
luz de verano
aunque no lo sepa
aún.

martes, 2 de agosto de 2011

De toi à moi

Pour l'homme et pour la femme que nous sommes à présent... Je te quitte



Elle parle, parle beaucoup. Il se tait parce qu'il lui plaît de la contempler. Elle garde silence un instant. Il pense que jusqu'à l'air qui les sépare c'est une gêne. Elle revient à la bataille, au conversation incontrôlé. Il continue en se taisant parce parce qu'il ne trouve pas de mots pour définir sa beauté. Elle garde silence autre instant et le regarde. Alors il soupire et elle rougit. Les deux dépensent des sourires et s'aiment sans savoir comment.

Pour nos puissantes querelles qui nous brûlèrent les ailes
nos tendresses officielles et nos fuites instinctives...
Pour les nombreux tourments si souvent contournés
et pour tous les suivants où tu vas me manquer...
Je te quitte

PD: Lo que no es canción va más o menos así:
Ella habla, habla mucho. Él calla porque le gusta contemplarla. Ella guarda silencio un instante. Él piensa que hasta el aire que los separa es un estorbo. Ella vuelve a la batalla, a la cháchara descontrolada. Él sigue callando porque no encuentra palabras para definir su belleza. Ella guarda silencio otro instante y lo mira. Entonces él suspira y ella se sonroja. Ambos gastan sonrisas y se aman sin saber cómo.

lunes, 18 de julio de 2011

Dulzura

dulzura.
1. f. Cualidad de dulce.
2. f. Suavidad, deleite.
3. f. Afabilidad, bondad, docilidad.
4. f. Palabra cariñosa, placentera. U. m. en pl.


No hay mal rato que no pueda edulcorar, pues dulce, desde la raíz de sus pies hasta la placentera composición de su mirada, tiene la cualidad de deleitar, fácil y con suavidad, esta especie de prolongada y apesadumbrada monotonía.
Me enamoro de ti - Richie e Poveri

La otra

No me gusta el cortejo. Lo odio. Soy malísimo para perseguir a alguna chica que me gusta. Yo suelo ser lento, converso, hago la amistad y todo termina cayendo por su propio peso. Una vez sé que le gusto a la chica, me siento más tranquilo y puedo ser yo completamente, relajarme. Al margen de eso, ante cualquier evento desafortunado privilegio la relación amical… y si se superan los inconvenientes naturales producto de la negativa, esa relación termina comprometiendo mi corazón en un 100%, porque no dejo de querer, pues transformo la templadera en agradecimiento y amor sincero. Ya lo conté antes, solo en dos ocasiones me ha gustado una chica desde el primer momento en que la vi, quedando prendado de ellas al punto de terminar super ansioso por conocerlas o iniciar un trato más cercano. Con la primera fallé… y con la segunda… bueno… bueno… estoy fallando porque -precisamente- soy un gilero monse, recontra monse, y cuando tuve que -digámoslo así- aplicar, no apliqué y cuando apliqué, ya era tarde... ahora trato de conservar su amistad, pero su nulo interés me está dejando tirando cintura y, como me prometí no jugar otra vez al gato y al ratón, es segurísimo que terminaré diciendole "chau bacalao". Así que, como diría un amigo, cositas que pasan, y caballero nomás.

Black magic woman - Santana

martes, 5 de julio de 2011

Falling

Sometimes in the morning
when I wake up
I shed a tear
I'm hoping
come the night time
you open the door and reappear
...



I can promise to share
all my dreams I will dare
You set my heart racing when you get next to me
still I dont think you care
Should I wait for your love
or I'm waiting in vain
Somebody help me cause I'm falling
head over heels in love again...


Me quedé pegado hoy con esta canción de Jamiroquai. Mmm... de repente es el clima... la garúa limeña...

I miss you
I wanna kiss you
The sweet scent of roses is in your hair
See sometimes
when I get lonely
I still feel you beside me
when your not there...

Help me.. ohh can't you help me
I think i'm falling in love
I think i'm falling....

lunes, 4 de julio de 2011

Muertos vivientes

Extraterrestres, tecnología de punta, mujeres despampanantes, harto fanservice, acción y mucho gore son los componentes de uno de los mangas más pastrulos y famosos creados por Hiroya Oku, el cual nos presenta… veamos… veamos… paso a paso.
Kei Kurono, estudiante egoísta, temeroso y pervertido (XD), ve sorprendido como un ex compañero de infancia suyo, Kato Masaru, trata de salvar la vida de un indigente, quien accidentalmente había quedado tendido sobre los rieles del metro en una estación de Tokio. Kato le llama y pide ayuda. Kei lo piensa bien y decide marginar su narcisismo y prestarle una mano. Luego de lograr poner a salvo al mendigo, escuchan el sonido del tren cada vez más próximo. Aterrados, y al saber demasiada alta la baranda por donde descendieron como para ponerse a salvo saltándola, corren con la esperanza que el conductor frene o encontrar algún hueco en donde protegerse, pero al final terminan siendo arroyados brutalmente. Muerte segura, mas en lugar de llegar al cielo (o al infierno, whatever), se dan con la sorpresa de estar ambos dentro de un cuarto en el que hay una esfera negra y un grupo de personas que, como ellos, aseguraban haber sido transportados hasta allí tras perder la vida.



De pronto, escuchan una melodía que proviene de la esfera:

Ha amanecido un nuevo día...
Un nuevo día lleno de esperanza.
Hay que abrir nuestros corazones a la felicidad
cuando el cielo esté completamente azul
con el sonido de la radio
y con tu poderoso corazón abierto
pon tu cara al viento
¡Vamos: uno, dos, tres!

Y -al terminarse la canción- aparecen unas letras sobre ella y se compone la frase: "Sus vidas han terminado y ahora me pertenecen, como serán sus nuevas vidas dependerá de mi".


A partir de entonces, serán obligados a realizar misiones en las que tendrán que asesinar a una serie de monstruos, extraterrestres para ser exactos, que aparentemente conviven con los seres humanos sin que nadie lo sepa. Ellos tendrán la opción de hacer uso de una gama extraordinaria de armas (entre ellas un traje que los hace superfuertes) y sobrevivir a los trabajos que la esfera (aka Gantz) les mande, pues al hacerlo podrán seguir con sus vidas ¿normalmente? hasta una nueva misión (siempre con la posibilidad de morir definitivamente durante la misma).
En cuanto a los personajes, estos son, por lo general, personas cargadas de problemas existenciales, criminales, o estudiantes sin rumbo (como el caso de la suicida Kei Kishimoto) que sufren con el tiempo –de una u otra forma- una transformación en su manera de ver la vida, a partir de sus experiencias como resucitados. Ejemplo de esto es el propio Kurono, que pasa de ser un completo egoísta a valiente peleador y protector desinteresado. Nótese, además, que no empleé la palabra “protagonistas”, pues nadie tiene la vida (¿o muerte?) comprada en el manga de Hiroya Oku, lo cual es –a mi modesto parecer- uno de sus aspectos más interesantes.
No hay piedad en Gantz: hay escenas crudas llenas de gore y sexo explícito (ni el anime se salva de esto). La desolación del individuo, en medio de una sociedad cada vez menos amigable y cada vez más autodestructiva, es una de las constantes reflexiones que plantea, así como el miedo a terminar solo o la pérdida de escrúpulos cuando se enfrenta una situación límite que sobrecarga el espíritu de sobrevivencia de cada ser vivo (generalmente del más fuerte o astuto), local o extraterrestre. ¿Vale la pena? Sí, por mucho: (el manga eh, el manga) es entretenido, engancha y sorprende, ¿qué más se puede pedir?

Algunas citas:

Kei Kurono: ¡Soy inmortal! / Yo soy... yo soy... ¡yo soy el puto líder de Gantz!
Portada: Si no tienes nada que proteger no eres más fuerte que un gusano / Si vas a llorar cuando mueran, mejor quiérelos mientras viven.
Kouki Inaba: Este planeta no es nada más que el salón de juegos del diablo.

PD: El programa Cinescape emitió un especial sobre Gantz a propósito de su versión live action estrenada este 2011 (y que vi anoche gracias a mis amigos de Polvos Azules).

Super shooter – Rip Slyme / Last kiss – Bonnie Pink

viernes, 1 de julio de 2011

¡Qué buen Fito!

Anoche cumplí uno de mis objetivos más largamente pospuesto: acudir a un concierto en vivo de Fito Páez. Solo quería escribir que fue un lujo verlo en un ambiente tan íntimo, en el que le brindó a su público la oportunidad de oírlo cantando incluso a capella (¡y sin micrófono!) Yo vengo a ofrecer mi corazón. Él y su piano, ¡lo máximo!

PD: El setlist aquí y mis dos favoritísimas de ayer:



jueves, 30 de junio de 2011

De profesión cazador

A despecho de lo que le habían dicho durante toda su infancia, Gon Freecss se enteró un día que su padre estaba vivo y, encima, que no era cualquier persona, pues se trataba del mejor cazador del mundo. Motivado por sus ganas de conocerlo, decide convertirse también en Hunter y hallar la mayor cantidad de pistas que le lleven a encontrar a su progenitor. Así inicia una de las mejores aventuras de la revista Shônen Jump creadas por Yoshihiro Togashi, autor de la famosa serie Yū Yū Hakusho.
El mundo de Hunter x Hunter es muy parecido al nuestro: la tecnología es la misma (en la mayoría de los casos), hay autos, ciudades cosmopolitas llenas de edificios, corrupción en la clase política, crimen organizado, subastas, monstruos… ¿ven? Muy parecido. Y entre todos uno de los oficios más reconocidos es el de cazador: un profesional que dedica su vida a encontrar -y/o capturar- personas, animales, recompensas, objetos raros, antigüedades, en fin, lo que sea por el precio que sea.



Ilusionado con conocer algún día a Ging, su padre, Gon deja la isla Ballena y a su tía Mito con el objetivo de ganar una licencia de cazador. Las pruebas son duras, pero su ingenio, carisma y la ayuda de sus –nuevos- amigos Killua Zaoldyeck, Kurapika y Leorio le permiten realizar una destacada performance durante las mismas.
El manganime, en general, es bastante interesante por las relaciones que tienen entre sí sus personajes y la compleja historia que desarrolla, en la cual, no siempre los “buenos” actúan con justicia o los “malos” con total falta de escrúpulos (Killua, por ejemplo, se presenta como miembro de la familia de asesinos más conocida del mundo), tanto que uno podría cuestionar algunas de las acciones de los protagonistas y, al mismo tiempo, sentirse perturbado por el intenso sentido de compañerismo de algunos de sus antagonistas (y terminar apreciándolos de alguna forma).
Hay peleas, sin duda, pero en el mundo de Hunter x Hunter no son lo más importante y, además, no las gana el más fuerte, sino el más experimentado, el que hace mejor uso del Nen, que no es otra cosa que la energía que desprende cualquier ser vivo, la cual puede ser manipulada por un especialista y empleada de distintas formas, unas excéntricas, como la habilidad de Hysoka para utilizar el aura como pegamento; o específicas, como algunas de las cadenas materializadas de Kurapika, que solo pueden ser usadas contra los miembros del Ryodan, la organización que aniquiló a su clan y que tiene especial importancia durante los primeros arcos del manganime.
Para ser sincero, la primera vez que vi esta serie no me llamó mucho la atención porque, primero, la vi doblada, y, segundo, porque me pareció que iba un poco lenta (grueso error), pero luego quedé enganchado ante la sorpresa de estar ante una obra sumamente bien articulada y bien hecha, en la que es necesario profundizar y en la que la técnica es tan importante como la paciencia para lograr ciertos fines… y entonces seguí con el manga. Ahora bien, ni hablar de encariñarse con algún personaje, porque así como en un momento pueden parecer vitales, al siguiente desaparecen cruda o simbólicamente, víctimas de algún enemigo formidable o de un destino poco favorable.

Algunas citas:

Gon Freecss: Primero es piedra… / Si quieres conocer realmente el enojo que siente una persona averigua que es lo que le causa ese enojo.
Kurapika: No le temo a la muerte, a lo que le temo es a que mi odio nunca desaparezca.
Meryem: Creare un mundo tan justo en donde hasta el mismo concepto de justicia pierda su significado.
Feitan: Nosotros somos bandidos. Si hay algo que queremos, simplemente lo robamos.
Netero: ¿Crees que porque no tengo brazos no puedo rezar? Rezar es un acto del corazón.

PD: Pueden hacerse una idea viendo la pelea antre Gon e Hysoka. Lo malo del manga es que mi causa Yoshihiro Togashi es un vago y, lamentablemente, puede dejar de publicar capítulos de Hunter x Hunter por meses.

Ohayou – Keno / Moshimo kono sekai de kimi to boku ga deaenakatta nara - Sunflower's Garden

martes, 21 de junio de 2011

Emociones

Si lloré o si reí lo importante es que emociones viví



Ahora

No importa tanto pensar
en la tormenta que terminará
en calma,
en el futuro que aún no llega
o en la fascinación extraordinaria
por un recuerdo
que se contamina en la memoria
y se extiende magno.
Vale más la lucha interna
por sonreír
o el darle paso a la pena,
siempre y cuando den ganas.
Desde luego que también,
la lucha externa,
sobre todo si amerita justicia.
Vale más lo que ocurre en este instante
(no en el que viene
un segundo después)
aunque existan dudas, temor,
o mejor, si se ama incondicional
y tremendamente.

Yo estoy aquí viviendo este gran momento. Estando frente a ti nuevas emociones siento... Con fe y con amor optimista yo soy
Si lloré o si reí lo importante es que emociones viví

miércoles, 15 de junio de 2011

Se fue la gata

Me dicen gato, pero no me gustan los felinos, aunque este tenía algo particular. Me encontraba recostado sobre mi cama el fin de semana pasado, jugando, para variar, con mi psp, cuando de pronto escuché un sonido minino que parecía llamarme. Era intenso, así que todos en mi casa lo notaron también.
El techo. Una gata. Chilcano ladraba con ganas de convertirla en croqueta. Uno de mis hermanos se espantó un poco porque pensó que podría estar enferma y pegarnos algo. Yo la miré. Ella me miró. Fue amor a primera vista (bueno, tampoco tanto), así que me subí sobre una silla y al acercármele, en lugar de correr, el animalito se aproximó y prácticamente se me lanzó encima, facilitándome el proceso de rescate.
Pelaje plomo con algunos tonos blancos, cola con punta negra, ojos amarillos y actitud de perro que camina a tu diestra y espera cariño sin discreción: me gustó cuidarla por un tiempo, pero mi papá (que detesta a los mininos) y el miedo a que le pudiera tener un round a solas con mi fiel can (que la veía como el enemigo a tragar) me obligaron a buscarle un hogar suplente rápidamente, así que nuestra relación duró solo un día y medio.
Llámenme loco, pero mientras la tuve conmigo sentía que ella me había escogido para cuidarla. Dos veces la llevamos a su casa original (en donde no la querían) y dos veces terminó sobre mi techo, maullando y esperando que la acogiera en mi cuarto, lejos de los ladridos de Chilcano y cerca al calorcito que le regalaba mi laptop. Su agradecimiento lo expresó con ronroneos. Su tamaño minúsculo le daba adorabilidad. Por su bien, repito, fue mejor dejarla en adopción... en fin, ahora quiero un poco más a los gatos, pienso, siempre y cuando me inspiren la misma sensación de fragilidad que esa micha.

Gata fiera - Trebol Clan (XD)

domingo, 12 de junio de 2011

You've got a friend in me

...



Todos moriremos en algún momento. Saberlo es una cosa, entenderlo, es otra y aceptarlo, aún más complicado. Hace un tiempo le diagnosticaron cáncer a mi perro, Chilcano, luego le hicieron más pruebas y el panorama fue mucho más esperanzador, sin embargo, con el correr de los días se confirmó su mal y hace unos instantes, en mi casa, discutimos sobre si lo mejor es someterlo a una quimioterapia o dejarlo así, tal como está, que viva lo que tenga que vivir sin pasar por el trauma de un tratamiento tan agresivo... Honestamente, no sé qué postura adoptar. Es realmente complicado tomar una decisión, sabiendo que fuera cual fuera, el resultado final no será positivo.

martes, 7 de junio de 2011

Ay, ¡política!

Realmente nunca me ha gustado la política.
Cuando en el trabajo me pedían escribir artículos sobre política casi siempre hacía una mueca y me decía a mí mismo “bueno, chamba es chamba”, y, una vez frente a la computadora, dejaba que el análisis en mis textos lo hicieran las personas a las que entrevistaba, respiraba y agradecía que mi condición de periodista me cerrara en esas circunstancias la oportunidad de brindar algún punto de vista.
Realmente nunca me ha gustado la política, incluso, me gusta menos que la economía.
Nunca me veía hablando de ella, tratando de convencer a alguien que vote de tal o cual forma, es más, hasta antes de las últimas elecciones presidenciales, debo confesar, cada vez que había tenido alguna cédula de sufragio la miraba de reojo y terminaba llenándola de pikachús y garabatos. Nunca me convenció algún candidato y, por ende, siempre preferí no mancharme las manos o entrarle a eso del mal menor.
Realmente nunca me ha gustado la política… pero lamentablemente, hay momentos en los que uno simplemente no puede —no DEBE— ser indiferente a lo que ocurre alrededor, al margen de los problemas personales que se puedan tener (Mafalda dixit: "Lo urgente no deja tiempo para lo importante").
Yo voté por Humala en segunda vuelta, después de haberlo hecho en primera por Toledo. Honestamente no me pareció que el cholo hubiera hecho un mal gobierno cuando tuvo la oportunidad de llegar al poder. Era una sensación que tenía, reforzada con algunas estadísticas y por la oscura imagen de eventualmente ver en Palacio a Keiko, Castañeda, PPK, o al mismísimo Humala.
Fin de la primera vuelta… la renegada de rigor, y luego el siguiente mapa:


Lima no es el Perú. Hay que pensar un poco… ¿Quiénes hicieron posible que Keiko y Humala llegaran a segunda vuelta? Me lo respondió Rafael Roncagliolo, ex secretario técnico del Acuerdo Nacional (suplemento DEMO n°6):

Se debe tener en cuenta no a los estratos A y B de la capital, sino también al interior del país. En las últimas votaciones hubieron dos elecciones: Lima, y sus estratos A y B, han votado por candidatos que perdieron, en tanto, el resto del país votó por dos candidatos que ganaron, pero que para los otros no los representan y les hacen pensar que el pueblo es bruto y que no existe la democracia. Creo que las perspectivas son importantes: si uno tiene un buen departamento y su expectativa de mejora económica es afectada se puede decir “bueno, tal vez la situación mejore”, pero si se es pobre la cuestión es otra. La paciencia y la pobreza son incompatibles y, por eso, no te pueden decir “espérate que te va a chorrear”. La paciencia es una cualidad que tiene que ver con un cierto nivel de bienestar.

Y entonces lo resolví, sin dudas: mi voto tendría que ser antikeiko, por una cuestión moral, porque tengo memoria, porque me da asco lo que Fujimori representa, porque me daba —me da— vergüenza ajena la forma en que los medios de comunicación se regalaban (y defendían sus propios intereses argumentando transparencia) y por un innumerable etcétera que me dejó en un segundo periodo de incertidumbre: ¿viciar? ¿Humala? Lo definí luego, apoyándome en la popular frase de Steven Levitsky, profesor de la Universidad de Harvard (PuntoEdu n°206): “Se puede tener dudas de Humala, pero de Keiko tenemos pruebas”. Era imprescindible evitar a toda costa que Fujimori llegara a ser presidenta (rodeada de toda esa gente infame que también rodeó al dictador de su padre).
Yo voté por Humala en segunda vuelta. Si eso me hace ignorante o resentido social, bueno, entonces soy ambas cosas.
Yo voté por Humala en segunda vuelta, sin miedo, porque preferí darle el beneficio de la duda y, admito, quiero creer en él y en su muy buen equipo técnico, y porque más allá de todas las cosas malas que se le achacan, traté de ponerme un instante en el lugar de todas aquellas personas que no tienen ni idea si al día siguiente tendrán algo que comer y que nunca han tenido algo que perder.
Lo cierto es que, con el líder de Gana Perú como virtual presidente, últimamente todo el mundo —llámese Lima, para los que le encanta creer que la capital es el centro de nuestro país— habla sobre la economía, las inversiones, los capitales extranjeros, la caída de la BVL (que en este momento tengo entendido ya se encuentra estable), pero qué hay de aquello que para muchos no es importante y que se ganó tras conocerse los últimos resultados de la ONPE: la dignidad de toda una nación. Creo que el dinero es importante, pero definitivamente no lo es todo, como lo señala Jerónimo Centurión, columnista de Diario 16:

Las inversiones son importantes, sin duda. Manejar la economía del país con prudencia es indispensable. Pero también lo es la moral, la solidaridad. Por más importante que sea la economía, ésta no puede ser la protagonista de nuestra felicidad. Quizás la base, pero no la esencia. Nos aproximaremos a ese concepto llamado felicidad en la medida en que actuemos conforme nuestros principios, valores o sueños. Y si esos sueños solo tienen en cuenta lo económico, significa que algo no anda bien.

Podría pensar que no voy a tener trabajo, que el Perú se va a ir al diablo o que es mejor correr, irse al extranjero. Personalmente yo tengo el deseo de irme a estudiar a Francia, crecer profesionalmente y luego volver a aportar lo que pueda. Supongo que esa es la mejor forma de hacer realmente patria. A los pesimistas, a los intolerantes… bueno, como le escribí a un amigo: el que no ayuda, estorba; no hay peor lucha que la que no se hace.

Realmente nunca me ha gustado la política, tampoco la economía, pero si hay algo que me gusta menos es la falta de compromiso. Sobre lo ocurrido ya no se puede cambiar nada, así que solo queda –por las dudas– ser vigilantes y pelearla por salir adelante.

PD: Una cosa graciosa vía perufail.com para paliar la pesada coyuntura XD: Color sin leyenda.

Por qué no se van - Los Prisioneros

lunes, 6 de junio de 2011

De solo a bien acompañado

Era bastante difícil que el portero se percatara de quién era de una sección u otra, así que, de vez en cuando, aprovechábamos que las clases de informática estaban en otro local, lejos de la sede principal del colegio, y salíamos junto con nuestros compañeros del “D” caminando, por la entrada, y nos escapábamos a jugar Super Nintendo o a tirarnos la pera en la casa de alguno de nuestros patas. Una vez, mientras tomábamos un cuba libre baratísimo —comprado a chancha y céntimos— nos acordamos que nuestra tutora debía darnos unas entradas ese mismo día (para un concurso folclórico), así que terquísismos decidimos volver… y volvimos a pasar, por la entrada, con los que regresaban del “D”, y una vez dentro a nuestro salón, y en nuestro salón la sorpresa de aquellos que se habían quedado. Recuerdo que tocaba matemáticas y el profesor de turno justo estaba pasando notas, así que ni cuenta se dio para suerte nuestra… el corazón latía rápido porque sabía que había cometido una fechoría, una travesura adolescente, quizá la peor que hicimos como grupo. Hoy en día, la mayoría bordea los 30, tomar es algo cotidiano (bueno, tampoco tanto XD) y la amistad aún nos une, como si no hubiera pasado mucho tiempo.


El “E”, tal como terminó la promoción de El Buen Pastor (BUP) de 1998, se formó dos años antes, luego de que los administradores de nuestro centro educativo creyeran conveniente chocolatear a los cinco salones que iban a formar su cuarto de secundaria.
Llegado a este punto, tengo que admitir algo: hasta entonces yo sentía que tenía compañeros. Claro está, confiaba en ellos, pero no, por ejemplo, lo suficiente como para contarles qué chica me gustaba o si tenía algún rollo en casa. No. Yo era más bien un chibolo frío, un tanto confundido por andar en medio de gente a la que sentía mayor y un millón de veces más sociable que yo (trastorno producto de pisar primero de primaria a los cuatro años); y dispuesto a enfrentar la vida y sus problemas solo, porque pensaba que eso da experiencia y fortaleza, que eso marca la personalidad.
De pronto, me vi rodeado de gente que me invitaba a salir, que se me acercaba a contarme qué había hecho el fin de semana o que me animaba si me veía algo alicaído (gajes de ser un romántico monse). De pronto, me vi formando parte de un grupo al que nosotros mismos y el resto de secciones empezó a denominar como “los gones” (denle la interpretación que crean conveniente), sobrenombre por el que aún se nos conoce y que fue fundamental para sentirnos identificados unos con otros, como "E", más allá de ser miembros de la misma promoción. Honestamente, creo que el cambio fue bueno y lo agradezco: aprendí que uno nunca está solo así quiera estar solo y me hice con un puñado de personas invaluables, que jamás fallan, que terminaron por conocerme mejor que nadie.

Ellos son así - Alejandro Sanz

viernes, 3 de junio de 2011

Como una chica y un muchacho

Cuando está realmente tranquilo -y feliz- mi papá suele cantar. Ayer fue el cumpleaños de mi madre. Ambos estaban tan contentos que de verdad, cuando los veía, me era imposible no creer en eso de que el amor puede durar años y años o ser eterno... Bueno, él cantaba: "como una chica y un muchacho que se abrazan de nuevo y caminan al sol (oh,oh)... Ella le dará un caramelo y enredando su pelo le dirá yo te quiero".



-¿Y si te consigues a otro, que sea mejor marido y te dé mejores regalos? -le dijo mi papá.
-¿Para qué? -contestó mi madre- ¿Y si me sale igual o incluso peor? No, no me conviene arriesgarme después de tantos años juntos.

Y luego sonrieron, cómplices, mirándose tiernamente. "Cuanta confianza", pensé yo, al tiempo que me reía y veía riendo también a mis dos hermanos (y a Chilcano tratando de gorrear algo de comida). Creo que soy muy afortunado pues, como me dijo alguna vez una amiga, Ángela P., está claro que mi familia es el tesoro más grande que tengo (y que puedo compartir, a su vez, con la gente que me estima, me quiere y se lo merece). Mi suerte se manifestó al haber podido crecer en medio de tanto cariño.

martes, 24 de mayo de 2011

Decálogo del buen minino


1- Caza ratones y evita a las ratas.
2- Gato que se respeta siempre busca calorcito: si solea, se duerme al filo de la ventana, como todo buen aventurero; si hace frío se esconde bajo las frazadas.
3- Elude las trampas, ya que a la larga puedes salir herido.
4- Los techos son lugares interesantes para perder algunas vidas, pero no hay nada como la tranquilidad de una casa junto al abrazo de una linda patrona.
5- No importa que tan alta sea una caída, terminar de pie es siempre una obligación.
6- Maullan que un gesto vale más que mil ronroneos, sin embargo, a menudo es más importante decir miau que regalar una madeja de lana.
7- No le busques más de cuatro pies a la gata.
8- Vale la pena tropezarse con una que otra espina con tal de saborear al final un buen pescado.
9- A diferencia de lo que ocurre con los perros, ignorar a tus dueños te traerá muchas satisfacciones: entre menos caso les hagas, más querrán estar contigo.
10- Huye de las personas que demuestren tenerle más amor al seco que al gato.

PD: Gracias a mis estimados Julia G., Ángel Hugo y Daniel M. por las ideas, la paciencia y su buena vibra.

Monsieur chat - Dionysos

lunes, 23 de mayo de 2011

Los caramelos de la abuela

Muy temprano me sonreía, pícara, como si estuviera cometiendo una travesura que únicamente compartía conmigo. “Shhh, shhh”, me llamaba, y en su cuarto abría un cajón, y del cajón sacaba una bolsa negra, y de la bolsa negra unos caramelos “Menta chocolate”, que colocaba inmediatamente en mi mano. Todas las semanas, mi abuela le pedía un paquete de dulces a mi madre, y todas las semanas mi mamá le compraba su paquete de dulces. Muy temprano me sonreía, antes de salir apurado rumbo a mis clases en el BUP (mi cole), y trataba de endulzar mi día, de arranque, como para que no creyera por un segundo que me iba a ir mal.


Cosas buenas pasaron, cosas para el olvido también. Entré a la universidad (#sanmarquinoqueserespeta pe’) y la rutina de mi mamicha no cambió en nada: caramelos y más caramelos, a los que a veces les sumaba un chocolate estratégicamente hurtado de alguno de los escondites de mi papá. Mientras tanto, en San Marcos, pocos eran los que podían darse el lujo de almorzar un menú de cinco soles, por lo que las visitas a la cafetería —gratis, pero bajo la presión de una cola interminable y eterna— eran obligadas, así como la compra de alguna hamburguesa en el puesto de la tía veneno (poison, para los nostálgicos) ubicado en el cruce de las avenidas Universitaria y Venezuela, o un rico sachet de Tampico con sus galletas “de preferencia”, cuando se tenía que comer algo a la carrera.
A pesar que suelo comprar bastantes, yo no como tantos dulces o, mejor dicho, como el mejor chocolate del mundo, trato de buscar un momento ideal para disfrutar lo que tengo enfrente. Muchas veces me daba con la sorpresa de tener una cantidad relativamente grande de golosinas en mis bolsillos porque precisamente guardaba los caramelos que mi abuela me daba, así que lo que hacía era ofrecérselos a mis patas, quienes siempre me los recibían con gracia, contentísimos… de pronto, sin querer, me fui haciendo de una costumbre sobre la costumbre de la madre de mi madre, pues, como suele decir mi papá (parafraseando a SU papá): las cosas no son de quien las tiene, sino de quien las necesita.
Mi memoria no es muy buena respecto a este punto, pero cuando era niño no siempre podía tener todos los dulces que me hubiera gustado tener. A diferencia de una ex enamorada, que al contarle todo esto que les estoy escribiendo a ustedes me decía que ella siempre la engreían, o a diferencia de lo que me dijo hace unos días una amiga a la que estimo horrores, que me explicó que cuando infante a ella y a su hermana le compraban golosinas individualmente para que supieran lo que es de una y de otra, en mi casa me acostumbraron siempre a compartir lo que me cayera en las manos, sea poco o mucho. No sé si esto suene bien, pero recuerdo a mi padre abriendo un paquete de Sparkies sobre un plato hondo, y repartiendo su contenido entre mi hermano mayor y yo, color por color, para que entendiéramos que a ambos nos correspondía lo mismo y no discutiéramos por huevadas.
Con todo eso y con lo mucho que me gustaba —me gusta— tener a la mano algún dulce, cuando llegaba a la universidad y veía a alguno de mis compañeros renegar porque estaba pasando un mal día o preocupado porque no le iba como quisiera en algún curso, me desprendía de los caramelos que mi abuela me regalaba dándoselos y, ¡oh! genialidad, veía en su cara la misma sonrisa divina que mi mamicha me brindaba por las mañanas durante nuestro ritual de toda la vida.
Cada vez que puedo o, mejor dicho, cada vez que tengo la oportunidad, cuando me detengo un instante a comprar en un quiosco, intento pensar un poco en el resto y alucino que un chocolate o unas galletas podrían elevarle el ánimo a tal o cual persona. Es simple, no es caro, ¿por qué no? Difícilmente encuentro los “Menta chocolate”, pero cuando tengo esa suerte me mato de risa y los compro por miles, caso contrario, otra vaina y pa’lante. En fin, esa es la explicación de por qué ando siempre con harta golosina encima o por qué me alegro tanto cuando alguien tiene un gesto similar conmigo. Es simple, no es caro, ¿por qué no?

Maldita dulzura - Vetusta Morla

miércoles, 18 de mayo de 2011

Niña estás contenta

Guía aquella Luna
el cielo, la marea
como un dragón delirante
ya no más, no vuela
niña estás contenta
por qué por qué por qué
será la madrugada descansada
o la rabia de un discurso
contenido, ya liberado
sabe el ajeno infortunio
que eras toda suya
tal vez tal vez tal vez
solo finja tu risa
alegría inversa, seguridad cobarde
niña estás contenta
¿de veras?
si aquél dragón ya no vuela
la Luna está tan blanca
como tu cintura, niña
niña estás contenta
es raro, desconcierta
pensar pensar pensar
cómo te trata la vida
como a mí, divina, niña
niña estás contenta
y no es mentira
la suerte te cae cual flor de cerezo
la extraña mirada de otro
te encuentra
piensas, intuyo
mar mar mar
puedo verlo
mientras caminas, altiva, satisfecha
inmersa en brillo
niña estás contenta
ya llega el otoño
quien pensara que tanta paz
protegerían tus labios
al cerrarse, niña
niña estás contenta
contenta contenta muy contenta.

Que reste-t-il de nos amours? - Charles Trenet

viernes, 13 de mayo de 2011

I'm going slightly mad

Realmente...



Posesión de tu nombre... - Pedro Salinas

Posesión de tu nombre,
sola que tú permites,
felicidad, alma sin cuerpo.
Dentro de mí te llevo
porque digo tu nombre,
felicidad dentro del pecho.
«Ven», y tú llegas quedo;
«vete» : y rápida huyes.
Tu presencia y tu ausencia
sombra son una de otra,
sombras me dan y quitan.
(¡Y mis brazos abiertos!)
Pero tu cuerpo nunca
pero tus labios nunca,
felicidad, alma sin cuerpo, sombra pura.

martes, 10 de mayo de 2011

¿Es un beatle lo que veo?

Viva el Perú, ¡carajo!. Una entrada nunca estuvo mejor pagada: Paul McCartney sobre el escenario, primero con Hello, goodbye y finalmente con The end. Treintitrés canciones. Cerca de tres horas de concierto. ¿Qué más se le puede pedir a la vida? Supongo que nada.
"¿Es un beatle lo que veo?", dice Julia. Sí. Lo estamos viendo todos. Y canta. Bastante bien, por cierto, pese a lo que podría uno pensar al cotejar sus casi 70 años de edad con sus arrugas. Canta bonito y cae bien, porque no solo habla en español y dice "los quiero", sino porque al oirlo uno puede volver a cuando niño, recordar mil y cinco momentos gratos. Entonces se piensa: gracias, miles de gracias.
Carmen y Nati bailan. Típico. Paul calma la euforia con Blackbird (temón para oir con calma) y la vuelve a prender con Ob-la-di, Ob-la-da. Ralp anima a hacer una cadena de abrazos, luego llega -al fin- mi queridísima Catherine, justo para cantar al unísono con todo el Monumental Let it be. Timing Perfecto. Por algún lado -no tengo ni idea cual- estaba Telmo, seguramente saltando de emoción al ver la noche iluminarse con los fuegos artificiales desplegados durante Live and let die.
"¿Es un beatle lo que veo?", pienso mientras disfruto del mejor concierto del año. Pasa una hora, pasan dos... caminamos hacia la Av. La Molina. Charlamos sobre lo que acabamos de presenciar. Hoy todo el mundo habla sobre la experiencia de ayer, sobre un acotencimiento histórico, algo nunca antes visto. Honestamente no tengo ni idea si es para tanto: la pasamos bien. Suficiente. Y siento que me contradigo, que siempre hay algo más que pedirle a la vida: ¿un carro de lujo? ¿un palco en el nuevo Estadio Nacional? La oportunidad de compartir un tiempo igual de grandioso con gente igual de grandiosa (aunque un departamento en Miraflores no me caería nada mal). Nos vemos pronto.

PD: Pueden leer la crónica del concierto que colgó elcomercio.pe.

jueves, 5 de mayo de 2011

Así debe ser

Sanmarquina ella...

Así debe ser - Blanca Varela

Así debe ser el rostro de dios
el cielo rabiosamente cruzado
por nubes grises, violetas
y naranjas
y su voz
el mar de abajo
diciendo siempre lo mismo
tan monótono
tan monótono
como el primer
y el último día

Suna - Mar de Copas

miércoles, 4 de mayo de 2011

Tiempos tranquilos

Déjame solo, un momento, en mi calma



Contento, con todo lo que pasa alrededor. Positivo, más allá que pueda parecer aterrador contar con planes que podrían no tener una conclusión favorable... ¿para qué arriesgarse a meterse en problemas cuando se goza de tanta tranquilidad? pues porque la aventura es muy atractiva. Nada más hay que saber medir el peligro y ser lo suficientemente astuto como para no pisar ningún terreno pantanoso. Aunque, como dice la canción, "mejor cholo que mal acompañado".