lunes, 25 de noviembre de 2013

Ciudad de pobres corazones

No me verán arrodillado ♫



Es duro mantener una relación "a la antigua" en estas épocas de Twitter y Facebook. La vieja forma de comunicarte con el ser querido está casi obsoleta: hablar cara a cara. La percepción de cómo nos llevamos con otro pasa a ahora por el lado cibernético. Si te puso un "like", si te vio conectado y no te saludó. Huevadas. Si tuviste una "mala conversación" por el chat, ¿eso debería ser determinante? Hay quienes somos mejores siendo nosotros mismos acompañados por la noche y un café.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Ta p'tite flamme

Il y a quelque chose de la vie dans tes yeux qui rient ♫



La respuesta de mi corazón ha sido bastante aceptable a cualquier intento de enamoramiento. De más está añadir que la razón se ha mostrado impecable. Supongo que son los años los que brindan la confianza y la facilidad para salir de cualquier situación comprometida. Ya son treinta. Ahora mismo hay una canción que no sale de mi cabeza, así como la sensación de que me puede ir bien si la miro directamente a los ojos. "Me hace reír", es lo que últimamente digo. Que me entretenga una chica la hace interesante en mi lista de virtudes que debería tener una candidata a enamorada, y que me quiera, obvio... que es lo más difícil. Con todo, no me puedo quejar de todas las sonrisas que estoy regalando.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Magdalena

Esta brisa de mar, Magdalena
esta remembranza, este silencio
esta angustia que mira sus ojos
los ojos del tiempo
que esquivan con duda
la intención de compartirlo todo
esta conjetura, tal vez errada
este miedo que sube por los pies
y procura un terremoto en las manos
este momento que no es el de ayer
esta desgracia, que no me olvida
esta furia contenida
estas ganas de llorar, ante ella
estas ganas de sangrar, por ella
estas ganas de decirle amor, a ella
esta calma que gira 180 grados
esta pasión que nace
esta piel que desea rozar su piel
esta alegría de tenerla cerca
esta confusión, esta tristeza
de no entenderla, de no poder besarla
esta magia, la de siempre
la de su sonrisa
esta causa
esta, que es ella
siempre, eternamente ella
y ella que no lo nota, Magdalena.

Magdalena - Los Nosequien y los Nosecuanto