jueves, 27 de octubre de 2011

Viceversa (II)

Este no es el de Benedetti... está bueno también...

Viceversa - Eduardo Zambrano

Firman su sentencia de muerte
los que publican su vida
en algunos versos incipientes
que les quitan el amor, los sesos, los días.
Pero esto no lo digo yo, sino el idiota ese
del espejo.
Por eso me da risa.

Nunca quedas mal con nadie - Los Prisioneros

lunes, 17 de octubre de 2011

Ella al lado

Se recuesta la corteza
de aquél recuerdo
manoseado por el tiempo.
Se recuesta ella, que es fantasma
de ayer sempiterno.
Se recuesta y el sueño logra descansar (al fin)
entre sábanas silentes
y almohadas celosas de calma.
El despertar es ruin, es rabia
es incomprensión, es locura.
Entonces la mañana empieza, empieza (de veras).

Lima, 28 de enero de 2011

Hoy que no estás - Alejandro Sanz

viernes, 14 de octubre de 2011

Jornada nocturna

Se apaga el día
solo los fantasmas en el balcón quedan
la noche se aproxima sedienta de luz
estrellas en la ciudad
risas insensatas
las calles se alimentan de gente
las sombras, de angustia
la alegría es azar,
como su sonrisa
el azar, una conspiración divina
las multitudes se hacen más multitudes
los vehículos asesinan el viento
la indiferencia, la pasión
el conformismo, el momento
el tiempo escapa
como ladrón sin alma
como oscuridad ante esperanza
las multitudes se reducen
se vuelven uno
la noche se aleja sin compasión
solo los fantasmas en la cabeza quedan
se enciende un nuevo día.

PD: Ya había empezado esto...

Siempre es de noche - Alejandro Sanz / La noche - Joe Arroyo

jueves, 13 de octubre de 2011

Mon cœur s'ouvre à ta voix

Ah! responds, responds a ma tendresse



Verse-moi, verse-moi l'ivresse

Se apaga el día. Solo los fantasmas en el balcón quedan. La noche se aproxima sedienta de luz...

El río - Javier Heraud

5

Yo soy un río.
Yo soy el río
eterno de la
dicha. Ya siento
las brisas cercanas,
ya siento el viento
en mis mejillas,
y mi viaje a través
de montes, ríos,
lagos y praderas
se torna inacabable.

Flores en su entierro

Excepto las de la imaginación, había perdido todas las batallas



La flor

Me dice sigue, avanza, despierta
del sueño, de ayer
y no deja de pensar, la nostalgia
en una imagen... es una flor
debía ser mía, 
pero es de ella, que vive la alegría
que peleó la historia de mis labios
y tuercas, y neblinas
Parece que fue ayer cuando se fue
ayer, hace cuatrocientos años,
anoche, hace diez minutos, ayer
y solo es una imagen, una flor
una maldita flor
que debía de ser mía, pero no lo es,
porque es de ella,
y toda esta angustia que me debe
debería de ser suya, y no esa flor
toda esta melancolía, de carne
de ropa en el cajón, de olores deliciosos
debería de ser suya, y no esa flor
esta incontrolable ambición
por encontrar una identidad
que supere el color de esa flor
que es orquídea, y no geranio u hortencia,
que es violeta, y no roja o amarilla
toda esa obsesión por contemplar ese brillo
en otra, rosa o margarita tal vez,
blanca, guinda o celeste alaska
Me dice sigue, avanza, despierta
del sueño, de ayer
pero el hoy es tan insensible
que las demás se extinguen
ante un tiempo que no es piadoso
ni con el espíritu más justo
se marchitan como polillas siniestras
y lo que queda solo es una imagen, una flor
única e irrepetible, que debía de ser mía,
pero no lo es, porque es suya
porque ayer no es más que un recuerdo
un sueño, un lamento que se apaga
en mitad de una noche oscura.

jueves, 6 de octubre de 2011

Hello, I love you

Won't you tell me your name?
Hello, I love you
let me jump in your game...




Como suele pasar, mi cumpleaños parece ser del resto... lo cual es, en cierta forma, interesante, porque a menudo es el resto -creen- quien sabe mejor -más que uno mismo- como debemos vivir nuestras vidas correctamente, aunque, claro, desde luego, el chiste de la vida no es vivirla del todo correctamente... por mi parte, siendo sincero, solo quiero un regalo que ni todo el oro del mundo podría comprar... ¿Qué cosa? Una oportunidad... ¿Para qué? ¡Chan! Sorpresa, sorpresa.
Chilcano ladra, señal que avanzamos.

lunes, 3 de octubre de 2011

Sobre emos y ganas

“Últimamente estoy muy emo. Supongo que es la semana pre cumpleaños”, me comentó una amiga hace unos instantes, y yo continué: “Definitivamente, es eso. Yo también estoy pasando por lo mismo”. Podríamos creer que es eso (después de todo, dudo que sea el único al que no le gusta su santo) o la acumulación de eventos desafortunados y la increíble coincidencia de que todos se den en vísperas de una fecha, digamos, significativa. “Imagínate esta imagen: sábado por la noche, recostada en mi cama con una caja de dulces al lado y viendo P.S. I love you”. OK, “ahora imagínate tú esta escena (recordando mi época de convivencia): jueves por la noche, con el estrés de varias jornadas de trabajo acumuladas, sintiéndome hasta las huevas porque creía que todo me estaba saliendo mal. Entonces, llego a mi casa, entro a mi cuarto, miro alrededor y me doy cuenta que, ¡oh! novedad, ¡no hay nadie allí para darme un abrazo y decirme que todo va a ir bien!”.
Veo la definición de emo: "Puede describirse como un estilo de comportamiento o un estado general de infelicidad o melancolía y muy sensibles. Es un estilo de vida que la gente adopta; en especial las personas de edad joven”. Pienso, "mierda, ¿tanto así? Bueno, tampoco es que sea tan joven, es más, en unos días seré más viejo; además, tampoco es que todo el tiempo me encuentre triste... apurado y presionado, tal vez, pero triste, no, y si sí, para eso están las chelas". Básico. La sonrisa vuelve a su estado habitual. La migraña se disipa un tanto. Las gotas de lluvia caen desde el cielo, y un compañero de chamba me indica que ya es hora de ir a cubrir un evento que no está incluido dentro de nuestro horario de trabajo habitual. "De acuerdo, algo más de estrés", lamento, y me desespero por llegar hasta mi casa en algún momento del día, abrazar a mis padres, jugar con Chilcano un rato y luego entrar a mi cuarto. A estas alturas de la jornada, francamente, me importa un pito si adentro encontraré a alguien o no. "Mientras haya cama donde echarse, normal", pues para todo lo demás, existe MasterCard.

Los malaventurados no lloran - Panda