Y entonces uno no puede más que gritar “ahhhhhhh”, y tener ganas de mandarlo todo al demonio, pero no… es imperativo mantener la calma, decirse a sí mismo: “paso a paso se llega lejos”, y buscar el mecanismo que permita mantener los pies sobre la tierra y la concentración a mil, ya que es importante “no perder de vista el objetivo primordial”.
Cansa. Hace dos años que vengo persiguiendo un viaje a Francia (para hacer una maestría) que no se concreta. Cansa porque justo antes de que lo empezara a intentar la forma de ir era mucho, mucho, mucho más sencilla que cuando inicié esta aún trunca travesía e, inevitablemente, no puedo evitar compararme con un puñado de gente que conozco, gente que se ha ido con la mitad de la experiencia que yo tengo y la mitad de la habilidad que poseo para hablar y entender el francés, sin certificado que los avale y sin planes a corto o largo plazo.
Cansa, porque –disculpen el berrinche- todo esto me hace reforzar en mí la idea de que eso del intercambio equivalente es una tontería, que no existe la justicia, porque, si bien la frase “se lo merecía” es linda, en el fondo las cosas no se obtienen solo con merecimientos, pues muchas cosas dependen de la suerte, del ambiente, del contexto, en fin, de “n” factores. La justicia la hace uno, de acuerdo a sus propias posibilidades, de acuerdo a las armas con las que cuenta y, ciertamente, a veces estas no bastan. A veces, simplemente no se puede hacer justicia.
Cansa. Hace unos meses –como siempre- tuve una conversación muy interesante con alguien sobre el hecho de fallar. “Vale también, ¿no?”, me comentó. “¿Por qué todo el mundo aplaude el ‘éxito’ y mira mal a los que no lo obtienen? ¿qué es obtener el éxito? ¿acaso uno no puede avanzar y, al llegar un momento en el que se diga a sí mismo: ‘ya no puedo más’, sentirse bien y no un fracasado?”, a lo que yo contesté: “¿Y por qué no hacer un esfuerzo más? ¿acaso no puede ser que en el instante en el que uno se dice: ‘ya no puedo más’ sea justo antes de dar el último paso para llegar a la meta, solo que, piña, justo ese día había neblina y no podíamos darnos cuenta que así era? Todo depende de uno, de lo que te haga feliz, ya que, finalmente, el resto no importa, porque si el que se cree fracasado es uno, allí si se está jodido, y eso se tiene que arreglar de alguna forma, reformulando el plan o intentando hacer otra cosa”.
Pensando así es que sigo con el proyecto. Cansa. Hace un rato sentí que todo se me iba de las manos, que las cien mil modificaciones que he hecho sobre los mismos datos –y que tengo que seguir haciendo- no van a servir de nada y que, cuando llegue el momento y me den la noticia: “no lo lograste”, me voy a creer el ser más idiota del mundo y voy a gritar otra vez “ahhhhhhh”, pero pienso también, ¿y si me detengo y no lo intento una vez más? ¿acaso eso me va a hacer feliz? Y entonces vale nuevamente decirse a sí mismo: “paso a paso se llega lejos”, y otra vez más buscar el mecanismo que permita mantener los pies sobre la tierra y la concentración a mil, ya que es importante “no perder de vista el objetivo primordial”, porque “uno no puede ganar la lotería si es que antes no ha comprado un billete”.
Pensando así es que sigo con el proyecto. Quién sabe, tal vez, tal vez… de aquí a unos meses pueda escuchar “se lo merecía”, y creer que aquella frase que ahora mismo me parece solo linda es válida y que la justicia, puede que tarde, pero llega en algún momento. O quizá... quién sabe, tal vez, tal vez, simplemente la justicia existe y no voy a poder irme a Francia nunca porque realmente no me lo merezco.
Say no more - Ray Charles
lunes, 12 de marzo de 2012
jueves, 8 de marzo de 2012
Y un día se fue
Se fue. Era lo que hace más de un año sabíamos que sucedería, pero igual... duele... duele porque es triste y raro... extraño...
Chilcano se fue como llegó a mi vida: con mis brazos apretándolo fuertemente.
Aquél día, en el que lo conocí, realmente la estaba pasando mal, pero su actitud lo cambió todo: me hizo entender que los cambios hay que saber enfrentarlos como hace un perro, adaptándose.
Aquél día, en el que lo arrebaté -inevitable y egoístamente- de los suyos, terminé por abrazarlo con ganas... díganme idiota o cursi, pero en ese momento lo necesitaba, le prometí cuidarlo con toda mi fuerza si me brindaba ese cariño incondicional que se les achaca a los de su especie, y nunca falló, jamás. Espero no haberle fallado yo, aunque finalmente no lo pude proteger.
Chilcano era un capo. Era mucho más gente que mucha gente, y mucho más noble que muchos nobles.
Chilcano se fue dejándonos a mi familia y a mi los mejores recuerdos que pueda dejar una mascota.
Creo que fue feliz. Se le veía en la cola.
Hace un par de horas tuvimos que tomar una decisión horrible, pero necesaria.
A Chilcano le habían dado un par de meses y duró cerca de catorce, recuperándose una y otra vez, sin embargo, ya no se iba a recuperar más.
Se fue. Duele ver partir a alguien tan querido, mas como siempre he creído: no creo que haya mejor forma de dejar este mundo que sabiéndose rodeado de personas que te aman, y a él lo amamos mucho.
Y él nos amó mucho. Se le veía en la cola.
Será extraño no escucharlo llegar tumbándolo todo o reír mientras mi padre reniega al verlo entrar a la cocina lambisconeando... o sorprenderme como Sebastian le enseña a hacer trucos por comida... o rabiar al notar lo engreído que está gracias a Martín... o reventar en ternura cuando salta y salta como un canguro al sentir a mi madre cerca y mientras le exige un hueso del tamaño de una casa.
Pero eso es todo... así es la vida... se va alguien y el dolor queda, al menos por un tiempo, hasta que se transforma en otra cosa más aceptable, en recuerdo puro, grato, en algo digno de encenderse.
Se fue. Espero que haya sido feliz.
A nosotros nos hizo muy feliz tenerlo cerca: fue un can fantástico.
Ahora habrá que adaptarse a su ausencia.
Voces - Konstantino Kavafis
Idealizadas voces de aquellos que han muerto,
o de aquellos que para nosotros se han perdido
como muertos.
A veces hablan en nuestros sueños;
a veces nuestra imaginación los oye.
Y en su eco, por momentos, regresan
como en la primera poesía de nuestras vidas
como una melodía que se pierde y se apaga
en la noche.
Chilcano se fue como llegó a mi vida: con mis brazos apretándolo fuertemente.
Aquél día, en el que lo conocí, realmente la estaba pasando mal, pero su actitud lo cambió todo: me hizo entender que los cambios hay que saber enfrentarlos como hace un perro, adaptándose.
Aquél día, en el que lo arrebaté -inevitable y egoístamente- de los suyos, terminé por abrazarlo con ganas... díganme idiota o cursi, pero en ese momento lo necesitaba, le prometí cuidarlo con toda mi fuerza si me brindaba ese cariño incondicional que se les achaca a los de su especie, y nunca falló, jamás. Espero no haberle fallado yo, aunque finalmente no lo pude proteger.
Chilcano era un capo. Era mucho más gente que mucha gente, y mucho más noble que muchos nobles.
Chilcano se fue dejándonos a mi familia y a mi los mejores recuerdos que pueda dejar una mascota.
Creo que fue feliz. Se le veía en la cola.
Hace un par de horas tuvimos que tomar una decisión horrible, pero necesaria.
A Chilcano le habían dado un par de meses y duró cerca de catorce, recuperándose una y otra vez, sin embargo, ya no se iba a recuperar más.
Se fue. Duele ver partir a alguien tan querido, mas como siempre he creído: no creo que haya mejor forma de dejar este mundo que sabiéndose rodeado de personas que te aman, y a él lo amamos mucho.
Y él nos amó mucho. Se le veía en la cola.
Será extraño no escucharlo llegar tumbándolo todo o reír mientras mi padre reniega al verlo entrar a la cocina lambisconeando... o sorprenderme como Sebastian le enseña a hacer trucos por comida... o rabiar al notar lo engreído que está gracias a Martín... o reventar en ternura cuando salta y salta como un canguro al sentir a mi madre cerca y mientras le exige un hueso del tamaño de una casa.
Pero eso es todo... así es la vida... se va alguien y el dolor queda, al menos por un tiempo, hasta que se transforma en otra cosa más aceptable, en recuerdo puro, grato, en algo digno de encenderse.
Se fue. Espero que haya sido feliz.
A nosotros nos hizo muy feliz tenerlo cerca: fue un can fantástico.
Ahora habrá que adaptarse a su ausencia.
Voces - Konstantino Kavafis
Idealizadas voces de aquellos que han muerto,
o de aquellos que para nosotros se han perdido
como muertos.
A veces hablan en nuestros sueños;
a veces nuestra imaginación los oye.
Y en su eco, por momentos, regresan
como en la primera poesía de nuestras vidas
como una melodía que se pierde y se apaga
en la noche.
viernes, 17 de febrero de 2012
(500) Days of Summer
Solo mírenla, ¿ok?
Así de fácil: Boy meets girl. Boy falls in love. Girl doesn't. Parece una comedia romántica como cualquier otra, pero no lo es... es la vida (bueno, al menos la mía). Muy buena película sobre el amor, la decepción y la metamorfosis de corazones y puntos de vista.
PD: Véanla y odiemos todos juntos a Zooey Deschanel.
Así de fácil: Boy meets girl. Boy falls in love. Girl doesn't. Parece una comedia romántica como cualquier otra, pero no lo es... es la vida (bueno, al menos la mía). Muy buena película sobre el amor, la decepción y la metamorfosis de corazones y puntos de vista.
PD: Véanla y odiemos todos juntos a Zooey Deschanel.
jueves, 16 de febrero de 2012
A primera vista
Cuando tuve frío temblé
cuando tuve coraje llamé ♪
Buena canción. Ayer soñé... no con aviones, con un fantasma, y desperté sin saber quién era. Esta canción la encontré por suerte. Me gustó. En un instante pude ver con claridad las imágenes que había olvidado mi conciencia en su dormitar. Era un fantasma. Lo comprobé. De esos que asustan más que cualquier ser vivo. Menos mal que era eso, solo un sueño. Y ahora mismo esta canción.
A primera vista - Pedro Aznar
Cuando no tenía nada deseé
cuando todo era ausencia esperé
cuando tuve frío temblé
cuando tuve coraje llamé.
Cuando llegó carta la abrí
cuando escuché a Prince bailé
cuando el ojo brilló entendí
cuando me crecieron alas volé.
Cuando me llamó allá fui
cuando me di cuenta estaba ahí
cuando te encontré me perdí
en cuanto te vi me enamoré.
Alguna vez soñé con alguien a quien no conocía. Fue un sueño bastante trivial, por así decirlo. Mientras yo hablaba (no recuerdo qué) ella me contemplaba atenta. Se trataba de una chica de sonrisa resplandeciente y mirada tierna. Había también una niña, pequeña y dulce. Parecíamos felices todos. Había olvidado todas estas imágenes.
Los fantasmas sí existen, por cierto.
PD: En cuanto me desocupe y tenga ánimos voy a ver si puedo escribir algo sobre los sueños.
cuando tuve coraje llamé ♪
Buena canción. Ayer soñé... no con aviones, con un fantasma, y desperté sin saber quién era. Esta canción la encontré por suerte. Me gustó. En un instante pude ver con claridad las imágenes que había olvidado mi conciencia en su dormitar. Era un fantasma. Lo comprobé. De esos que asustan más que cualquier ser vivo. Menos mal que era eso, solo un sueño. Y ahora mismo esta canción.
A primera vista - Pedro Aznar
Cuando no tenía nada deseé
cuando todo era ausencia esperé
cuando tuve frío temblé
cuando tuve coraje llamé.
Cuando llegó carta la abrí
cuando escuché a Prince bailé
cuando el ojo brilló entendí
cuando me crecieron alas volé.
Cuando me llamó allá fui
cuando me di cuenta estaba ahí
cuando te encontré me perdí
en cuanto te vi me enamoré.
Alguna vez soñé con alguien a quien no conocía. Fue un sueño bastante trivial, por así decirlo. Mientras yo hablaba (no recuerdo qué) ella me contemplaba atenta. Se trataba de una chica de sonrisa resplandeciente y mirada tierna. Había también una niña, pequeña y dulce. Parecíamos felices todos. Había olvidado todas estas imágenes.
Los fantasmas sí existen, por cierto.
PD: En cuanto me desocupe y tenga ánimos voy a ver si puedo escribir algo sobre los sueños.
jueves, 19 de enero de 2012
Tout va bien?
Hay personas que prefieren evadir los problemas en lugar de enfrentarlos y solucionarlos antes de que se vuelvan más grandes. La negación va. Es mejor no oír lo que no quiero oír. A menudo pongo el siguiente ejemplo: es como tener al frente a un monstruo enorme que no sabemos si se nos va a lanzar encima para comernos. Si nos tapamos los ojos, el bicho ese igual va a estar allí, así no lo veamos... entonces es mejor mantener la mirada atenta, pues así podemos tener una mejor reacción si se aproxima y descubrir cuál es el mejor método para evitar ser devorado. Creo que siempre es mejor entender el contexto y saber exactamente por qué es que suceden las cosas. Hay que saber escuchar incluso si lo que nos están diciendo no es algo con lo que nos guste lidiar. Algo así como lo que publicó uno de mis favoritísimos xatakaciencia.com, ¿Por qué los creyentes no quieren escuchar los argumentos que critican su creencia?: "El siguiente experimento que os voy a referir trata más bien de personas
normales que profesan algún tipo de fe y que no son especialmente
duchas en defenderla. Entonces prefieren no escuchar. No escuchar para impedir la entrada en su mente de puntos de vista inconvenientes... Todos acallamos la disonancia cognitiva mediante la ignorancia autoimpuesta".
Tout va bien - Cali
Tout va bien - Cali
lunes, 16 de enero de 2012
El palomo
Es para que volemos al lugar que más quieras ♫
Debería ser sencillo, ¿no? decirle a alguien: "Sabes, me gustas", y luego esperar la respuesta, que básicamente podría ser un "sí" o un "no"... pero ¿y qué tal si el propósito es, digamos, bastante más frío? "Tu y yo nos llevamos bien, ¿y si lo intentamos?". Aún no hay ¿amor?, pero sí la intención de fortalecer una relación basada en algún punto de concordancia, como por ejemplo...
Los últimos días me la he pasado hablando de esto con un par de personas... ¿qué se necesita ver en el otro para tener una relación que pueda llegar a ser lo suficientemente sólida en el tiempo, difícilmente desgastable? mmm... a mi parecer, (sí, a mi parecer) hay cuatro factores a considerar: los básicos y ultraconocidos corazón y razón, y los no menos importantes atracción y ardillez.
Uno puede querer mucho a alguien porque está ahí, porque es una fuente de apoyo constante, pero si no se le admira de alguna forma, al final se puede llegar a perder el interés en ella, si no nos hace reír, si no hay nada en común, si no camina en el mismo sentido. De igual manera, razonablemente uno podría pensar que cierta persona nos conviene por tal y cual motivo, pero si no es capaz de encender algún tipo de chispa en el bobo, ni modo. Generalmente, al tomar decisiones en este campo, tratamos de encontrar un equilibrio entre lo racional y lo emotivo buscando el menor margen de error posible en función de lo que uno haya vivido y aprendido.
Asimismo, la mera atracción por alguien puede mantener una relación por un tiempo, el tiempo que el rostro y/o el cuerpo de la pareja nos resulte agradable, lo mismo si se es bueno en la cama: si solo hay eso (por más que sea un poderoso factor, causal de fuerte enganche) es como comer tiradito (XD) todos los días, lo cual al comienzo puede parecer buenazo, super rico, pero en algún momento puede llegar a aburrir, además, una vez uno se come el pescado ya no queda nada más que comer sobre el plato.
Cada quien pone los porcentajes en el grado que le parezcan importantes, mas siempre tiene que haber algo de algo. Creo que cualquiera de los cuatro puede llegar a incitar el interés por iniciar una relación con alguien, y si al comienzo se tiene el marcador de uno en cero, el tiempo, el carácter, la cotidianidad y hasta la fortuna pueden llegar a hacer que este suba -al menos- unos puntos, los suficientes, siempre y cuando la experiencia ayude y exista el compromiso y mucha, bastante, harta comunicación.
Debería ser sencillo, ¿no? decirle a alguien: "Sabes, me gustas", y luego esperar la respuesta, que básicamente podría ser un "sí" o un "no"... pero ¿y qué tal si el propósito es, digamos, bastante más frío? "Tu y yo nos llevamos bien, ¿y si lo intentamos?". Aún no hay ¿amor?, pero sí la intención de fortalecer una relación basada en algún punto de concordancia, como por ejemplo...
Los últimos días me la he pasado hablando de esto con un par de personas... ¿qué se necesita ver en el otro para tener una relación que pueda llegar a ser lo suficientemente sólida en el tiempo, difícilmente desgastable? mmm... a mi parecer, (sí, a mi parecer) hay cuatro factores a considerar: los básicos y ultraconocidos corazón y razón, y los no menos importantes atracción y ardillez.
Uno puede querer mucho a alguien porque está ahí, porque es una fuente de apoyo constante, pero si no se le admira de alguna forma, al final se puede llegar a perder el interés en ella, si no nos hace reír, si no hay nada en común, si no camina en el mismo sentido. De igual manera, razonablemente uno podría pensar que cierta persona nos conviene por tal y cual motivo, pero si no es capaz de encender algún tipo de chispa en el bobo, ni modo. Generalmente, al tomar decisiones en este campo, tratamos de encontrar un equilibrio entre lo racional y lo emotivo buscando el menor margen de error posible en función de lo que uno haya vivido y aprendido.
Asimismo, la mera atracción por alguien puede mantener una relación por un tiempo, el tiempo que el rostro y/o el cuerpo de la pareja nos resulte agradable, lo mismo si se es bueno en la cama: si solo hay eso (por más que sea un poderoso factor, causal de fuerte enganche) es como comer tiradito (XD) todos los días, lo cual al comienzo puede parecer buenazo, super rico, pero en algún momento puede llegar a aburrir, además, una vez uno se come el pescado ya no queda nada más que comer sobre el plato.
Cada quien pone los porcentajes en el grado que le parezcan importantes, mas siempre tiene que haber algo de algo. Creo que cualquiera de los cuatro puede llegar a incitar el interés por iniciar una relación con alguien, y si al comienzo se tiene el marcador de uno en cero, el tiempo, el carácter, la cotidianidad y hasta la fortuna pueden llegar a hacer que este suba -al menos- unos puntos, los suficientes, siempre y cuando la experiencia ayude y exista el compromiso y mucha, bastante, harta comunicación.
miércoles, 11 de enero de 2012
Le temps perdu
Prenons le temps de faire silence, d'emmêler nos souffles et nos langues... prenons du temps pour les choses d'importance ♪
Avanzar. Tomar un tiempo prudente para descansar... y seguir... ¿no? Lo justo. Un año nuevo, nuevito se presentó hace unos días... viejas angustias pueden rondar por nuestras cabezas y corazones, pero seguir, a fuerza de todo... viejas alegrías se recuerdan, ya habrán otras más intensas, diferentes, grandiosas. Personalmente, siento que he perdido bastante tiempo lamentando muchas de las cosas que me han pasado en los últimos años, pero, por alguna razón, le tengo mucha fe a este 2012... en el peor de los escenarios se acaba el mundo... ¿no? XD
Avanzar. Tomar un tiempo prudente para descansar... y seguir... ¿no? Lo justo. Un año nuevo, nuevito se presentó hace unos días... viejas angustias pueden rondar por nuestras cabezas y corazones, pero seguir, a fuerza de todo... viejas alegrías se recuerdan, ya habrán otras más intensas, diferentes, grandiosas. Personalmente, siento que he perdido bastante tiempo lamentando muchas de las cosas que me han pasado en los últimos años, pero, por alguna razón, le tengo mucha fe a este 2012... en el peor de los escenarios se acaba el mundo... ¿no? XD
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