miércoles, 31 de marzo de 2010

Amor

amor.
(Del lat. amor, -ōris).
1. m. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.
2. m. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.
3. m. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.
4. m. Tendencia a la unión sexual.
5. m. Blandura, suavidad. Cuidar el jardín con amor
6. m. Persona amada. U. t. en pl. con el mismo significado que en sing. Para llevarle un don a sus amores
7. m. Esmero con que se trabaja una obra deleitándose en ella.
8. m. p. us. Apetito sexual de los animales.
9. m. ant. Voluntad, consentimiento.
10. m. ant. Convenio o ajuste.
11. m. pl. Relaciones amorosas.
12. m. pl. Objeto de cariño especial para alguien.
13. m. pl. Expresiones de amor, caricias, requiebros.
14. m. pl. cadillo (planta umbelífera).


Intenso como nada en esta vida. Optimista, de a ratos desgraciado. Afecto que permite una entrega permanente, sin dudas. Voluntad para seguirnos y seguir, a secas, hacia un fin que no necesariamente es claro, pero que a la larga termina descubriéndose de lo más diáfano. Las expresiones demuestran su existencia... las acciones, su capacidad para englobar lo absoluto, como el alma del mundo. Dejarlo todo por un sueño es lo máximo. Dejarlo todo por un amor es, por lo general -y aunque resulte trillado-, simplemente divino.

L'hymne à l'amour - Marilou

martes, 30 de marzo de 2010

Dos canciones dos

Siempre hay una canción que nos levanta el espíritu, en mi caso, sumo dos desde ayer.

No sé si es la melodía, la letra o todo junto, pero Sunday Morning de Maaron 5 me pone de buen humor.



Hoy tengo una exposición en francés sobre un cantante llamado Bensé... sobre su canción Quand Je Marche...
Digo: Si tu pense jolie, tout ce que tu fait serais jolie. No tengo ni idea si los franceses entenderían la idea (la broma es más para los que estamos en clase y adrede no está bien redactado), pero bueno...

domingo, 28 de marzo de 2010

Oh claridad

Mis planes, todos, se destrozaron en menos de un mes. Todo lo que había esperado durante años se vino abajo. Pensé que les rêves sont uniquement rêves y que el cielo era injusto... y en ese instante, oh claridad, en forma de animal de cuatro patas. Lo vimos y nos encantó. Nos movió la cola y pensé que el pobre iba a abandonar a la fuerza todo lo que había conocido en su corta vida... sus papás, sus hermanos, su rutina... y nos lo llevamos y se sintió extraño, parecía triste... y luego de algún tiempo reaccionó. Empezó a mover la cola y a lamer, a saltar y hacer travesuras. Lo descubrí cambiado y mucho más tierno... y creí nuevamente, sonreí desde el fondo. Una Luna llena nos iluminaba... mi conciencia está más limpia que nunca. Hice todo lo que estaba en mis manos hacer... todo lo que un perro puede hacer para evitar ser despojado de su todo: chillar. Todo por lo que muchos hubieran tirado la toalla hace años... y seguí, persiguiendo un sueño que se acabó cuando me quitaron lo importante... pero hoy, oh claridad. Me mira y creo que como él puedo superar lo que pasó porque no tengo nada de qué arrepentirme. Lo di todo y más, eso es más que suficiente para agarrar valor, al menos hoy.

El círculo - Kevin Johansen

viernes, 26 de marzo de 2010

Knockin' on heaven's door

Fueron cuatro puñaladas certeras, cada una más cercana al corazón: Cause you could be mine, but you're way out of line. No pude aguantarlo y lloré… hacía una semana que no lloraba por ello, pero simplemente no aguanté: “Tienes que dejarme ir”, y ahora ¿a qué costo?
Siempre que estábamos juntos -y con tiempo- trataba de hacerle escuchar cuatro de los grupos que esperaba poder ver en vivo en algún momento de mi vida: Led Zeppelin, Kiss, Jamiroquai y Guns and Roses. Así que cuando la avalancha de artistas empezó a caer en nuestro país mi esperanza de que vinieran estas bandas creció y, mejor, mi esperanza de oírlas personalmente junto a ella.
Mi estrategia particular con Guns and Roses fue tratar de acercarla a You could be mine por intermedio de Terminator II. Se la vendí así, aunque nunca le llamó la atención porque simplemente no había visto antes la pela. Después, Sweet child of mine… siempre me la pasaba cantándola… cantándosela. El resto de temas trataba de oírlos cuando estábamos juntos, para que se le pegaran por recordación, tal cual ocurrió con un par de canciones de Kiss: Sure know something y Every time I look at you. Con el resto de temas me refiero prácticamente a Knockin' On Heavens Door y November rain.
Cuando la noticia de que Kiss tocaría en el Perú corrió, pensé “excelente”, sin embargo, nunca tuvimos la oportunidad de ver a los locos esos porque justo el día del concierto ocurrió uno de los acontecimientos más trágicos por los que pasé el año pasado: el fallecimiento de mi querida abuela Aurora. Una gran pena que amarraba otra menos grave, pero no por ello menos lamentable.
Después se fue a Francia y luego otra noticia: Guns and Roses en Lima. Y quise ir, desde luego, y quise ir a pesar de que sabía que iba a extrañarla durante toda la noche, de que iba a mirar mi mano y no iba a encontrar rastros del anillo que me dio hace casi siete años y que mi pulgar izquierdo iba una y otra vez a buscar un sólido inexistente en mi anular… y así lo hice durante la noche de ayer, esperando verla allí, a un lado, sonriéndome, o poniendo cara de cansada o de payaso.
“Tienes que dejarme ir”. Seguro que sí. Feels like I'm knockin' on heaven's door. Sebastian, mi hermano menor, en tanto daba brincos bastante curiosos. Her hair reminds me of a warm safe place where as a child I'd hide. Tres canciones consecutivas. Tres golpes consecutivos. Mi corazón rebotaba en un sístole y diástole de aquellos. No lo pude calmar. When I look into your eyes I can see a love restrained … Y fallecí allí mismo.

So if you want to love me
then darlin' don't refrain
or I'll just end up walkin'
in the cold november rain.
Do you need some time
on your own
do you need some time
all alone,
everybody needs some time
on their own
don't you know you need some time
all alone…

Ella debió haber estado allí, conmigo, disfrutando de ese momento que tantas veces quise que compartiéramos. No fue absoluta, la felicidad, porque de nada sirve tenerlo todo en la vida cuando se está solo, cuando no está la persona con la que uno quiere envejecer. Ja, hace poco me dijeron que me iban a aumentar el sueldo y que ya no iba a ser redactor de la publicación en la que escribo, sino subeditor. Ja, lo primero que me vino a la cabeza fue “cuando se lo cuente se va a alegrar”, y cuando me di cuenta que al volver a mi casa no iba a verla recibirme con una mueca y un poco de arroz, papas sancochadas, choclo, atún y huacatay… Ja. “Tienes que dejarme ir. Te va a hacer bien estar solo, como a mí”. Una risa para no llorar, mas no como anoche, que no pude esconder la nostalgia de nadie, sobre todo, de mí mismo.

November rain - Guns and Roses

jueves, 25 de marzo de 2010

Mayonesa y café

No importa cuan abajo pueda caer uno... la mano de un amigo siempre podrá alcanzarnos. Eso creo. Gracias Mariela por tu tiempo y la historia que a continuación corté y copié del correo que me enviaste. Un verdadero éxito (el café!!! el café!!!).

Mayonesa y café

Un profesor delante de su clase de Filosofía sin decir palabra tomó un frasco grande y vacío de mayonesa y procedió a llenarlo con pelotas de golf.

Luego le preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que sí.

Así que el profesor tomo una caja llena de canicas y la vació dentro del frasco de mayonesa. Las canicas llenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el frasco estaba lleno, ellos volvieron a decir que sí.

Luego...el profesor tomo una caja con arena y la vació dentro del frasco. Por supuesto, la arena lleno todos los espacios vacíos, así que el profesor pregunto nuevamente si el frasco estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes respondieron Con un 'sí' unánime.

El profesor enseguida agrego 2 tazas de café al contenido del frasco y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían en esta ocasión.

Cuando la risa se apagaba, el profesor dijo:

'QUIERO QUE SE DEN CUENTA QUE ESTE FRASCO REPRESENTA LA VIDA'.

Las pelotas de golf son las cosas importantes,

Como la familia, la pareja, los hijos, la salud, los amigos, todo lo que te apasiona.

Son cosas, que aún si todo lo demás lo perdiéramos y solo éstas quedaran, nuestras vidas aún estarían llenas.

Las canicas son las otras cosas que importan, como el trabajo, la casa, el auto, etc.

La arena es todo lo demás, las pequeñas cosas.

'Si ponemos la arena en el frasco primero, no habría espacio para las canicas ni para las pelotas de golf. Lo mismo ocurre con la vida.

Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas realmente importantes'.

Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad.

Juega con tus hijos, tomate tiempo para asistir al doctor, ve con tu pareja a cenar, practica tu deporte o afición favorita.

Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y reparar la llave del agua.

Ocúpate de las pelotas de golf primero, de las cosas que realmente importan.

Establece tus prioridades, el resto es solo arena...

Uno de los estudiantes levantó la mano y pregunto que representaba el café.

El profesor sonrió y dijo: 'Que bueno que lo preguntas... Solo es para demostrarles que no importa cuan ocupada tu vida pueda parecer, siempre hay lugar para un par de tazas de café con un amigo'.

Ojalá que llueva café - Juan Luis Guerra

domingo, 21 de marzo de 2010

Palomitas de maiz

Hoy amanecí pensando en Baires o Madrid, creyendo que estaba encerrado en un sueño del que no podía despertar. Los últimos meses han sido eso: una especie de adormilanamiento que no parece ser real, no parece ser lo natural luego de tantos años de contar con una feliz compañía.
Hoy amanecí con una melodía en la cabeza y la idea de seguir, porque eso es lo único que uno puede hacer ante la adversidad… vaya, recordé al vendedor de palomitas de maíz de El Alquimista, un tipo que toda su vida había soñado con viajar y en lugar de hacerse pastor, para cumplir con su meta, se consiguió un carrito para vender su canchita y, bueno, se la pasaba haciendo ello en lugar de buscar su Leyenda Personal (así le llama Coelho), es decir, se inclinó por lo que más tenía a la mano y, creo yo, se detuvo porque ¿para qué ir a buscar un sueño cuando se tiene algo seguro?

La melodía empezó entonces al compás de la voz de Silvio Rodríguez:

En el borde del camino hay una silla
la rapiña merodea aquel lugar.
La casaca del amigo esta tendida
el amigo no se sienta a descansar.

Cuando uno realmente desea algo, el universo conspira para realizar ese deseo. Creo en eso, pero también que cuando uno realmente quiere algo, tiene que enfrentarse a lo que sea con tal de hacerlo realidad. Nada en este mundo sucede a partir de una cadena infinita de milagros. Ahora bien, tampoco es que esta teoría de intercambio equivalente sea completamente certera, pues no siempre se consigue lo que se quiere ya que ello puede depender de muchos factores ajenos a uno.

Sus zapatos de gastados son espejos
que le queman la garganta con el sol
y a través de su cansancio pasa un viejo
que le seca con la sombra el sudor.

Cuando empecé a trabajar en El Bocón pensé que estaba bien, pues siempre había querido laborar en un diario que se vendiera a nivel nacional y porque, a mi corta edad, ganar esa experiencia –precisamente- estaba bien. Sin embargo, luego de terminar la universidad el diario se convirtió en mi más grande enemigo para alcanzar mi sueño de irme a estudiar al extranjero. Mi jefe inmediato de por entonces estaba decidido a no brindarme la oportunidad de aprender otro idioma, vital para mi interés de salir del país. “¿Para qué? Si ya estás trabajando”. Así me quedaba sin tiempo. No podía darme el lujo de contar con un horario favorable. Después de pensarlo muy bien y asegurarme de tener todo el apoyo necesario (mi familia, mi enamorada, mis amigos) renuncié.

En la punta del amor viaja el amigo
en la punta más aguda que hay que ver.
Esa punta que lo mismo cava en tierra
que en las ruinas, que en un rastro de mujer.

Estudié inglés durante algunos meses y pensé que estaba bien, pero a pesar de ello, con el correr de los días, comencé a sentirme un completo inútil, una carga para todos los que me rodeaban. Busqué chamba durante algún tiempo. Si no hubiera sido por algunos freelos y mi novia me hubiera vuelto loco. Tan estresado andaba que a mi hermana se le ocurrió la feliz idea de llamar por mí desde Cambridge y probar suerte… “un curso en el exterior, una vez acá, averiguar por alguna maestría será más sencillo… trabajas, dominas el idioma”. Pero no, todo se me aparecía de una forma demasiado desordenada y, peor, no concebía la idea de irme sin mi armonía. “Luego te daría el alcance”, me decía ella, pero no. Era demasiado complicado y yo la quería demasiado como para aceptar separarme de ella y de mi sueño, que también la incluía a ella… nuestro sueño, para ser exactos, porque luego de varias conversaciones habíamos coincidido en que viajar era algo que ambos queríamos… y mejor si pudiera ser a Inglaterra o Francia.

Es por eso que es soldado y es amante
es por eso que es madera y es metal
es por eso que lo mismo siembra rosas
que razones de bandera y arsenal.

Cuando me dijeron que haría prácticas en El Comercio me sentí excelente y cuando, meses después, me contrataron, no cabía en mi medio cuerpo. El único trabajo por el que yo podía detener mi sueño era El Comercio, y no tuve ninguna duda. Mi gloria empezó entonces a estudiar francés y yo lo vi bien. Hablábamos mucho sobre un futuro en el que ambos estábamos en París, tomando café, y pensando en terminar nuestras maestrías, en un futuro en el que teníamos un departamento frente al mar, un perro… y yo, particularmente, una niña, diciéndonos papá y mamá… una niña con sus ojos y su empuje… y mis manos y mi personalidad magnética (XD)… ella en una institución formidable y yo de profe universitario, radiante…
A veces, cuando caminaba rumbo a la redacción sentía mis piernas pesadas, aburridas. Me preguntaba qué estaba haciendo y hacia dónde quería llegar… y todo apuntaba al viaje. Creo que esto nunca se lo dije o si se lo dije, seguro que no me prestó la atención suficiente. Cuando me comunicaron que ya no seguiría más en el trabajo me puse como idiota, apenas y pude aguantar el llanto. “Las cosas pasan por algo”, me dijo Fabricio, mi jefe. “Tú dices que tienes planes de irte a estudiar fuera, de repente es la oportunidad para que hagas eso”. Luego empalmé con la chamba que ahora tengo en la PUCP y de arranque pensé que sí, que ya era tiempo de velar por ese sueño, nuestro sueño, y por eso, agradecí sobremanera que tanto ella como yo tuviésemos el tiempo necesario para estudiar francés. Y hablábamos sobre nuestro futuro, todo el tiempo… y siempre estábamos juntos... y nos mudamos a Magdalena del Mar en mayo del 2009. Y aquél año pensé que no íbamos a poder salir del país a menos que nos fuéramos por vacaciones. Quería ir con ella a Buenos Aires, pero la gripe, la maldita gripe del chancho no nos dejó.

El que tenga una canción tendrá tormenta
el que tenga compañía, soledad.
El que siga un buen camino tendrá sillas
peligrosas que lo inviten a parar.

Siempre que he tenido sillas en medio de mi camino he cometido el error de detenerme a descansar… felizmente todo el tiempo había algo que me empujaba a seguir… hasta donde yo tenía idea, mi hermana, mi enamorada, una serie de casualidades. Cuando mi pequeñita me dijo que se iba a ir a Francia lo primero que sentí fue miedo, pero luego lo tapé y traté de asimilarlo con una sonrisa… me consolaba creyendo que era nuestra posibilidad de hacer realidad todo ello por lo que habíamos caminado juntos. Pensé que si no me hubieran dicho “hasta acá nomás” en El Comercio justo en ese instante, jamás hubiera tenido el tiempo necesario para alcanzar un nivel de francés apto para tentar la posibilidad de viajar este año. Si no hubiera entrado a un trabajo como el que tengo en la Católica tampoco, pues el horario de oficina que me ofrecieron acomodó el tiempo para el estudio. Hasta entonces pensé que el universo entero estaba conspirando para que ella y yo fuéramos felices cumpliendo nuestras metas…

Pero vale la canción buena tormenta
y la compañía vale soledad
siempre vale la agonía de la prisa
aunque se llene de sillas la verdad.

Cada vez hay más sillas y cada vez los problemas se hacen más agudos. Parece como si algo no quisiera que vaya y, la verdad, tengo la mitad de las ganas de ir de las que tenía en setiembre del año pasado por todo lo que he vivido en el último mes. A veces uno espera una señal para saber si lo que se está haciendo es lo correcto… a veces, esa señal tiene que provenir desde lo más profundo del corazón. Es como una certeza increíble, como cuando sabes que adoras a alguien y que eres capaz de hacerlo todo por ese ser en particular. Racionalmente no existen palabras. Emocionalmente, solo el amor… solo el amor, aunque a veces no baste.

Historia de las sillas - Silvio Rodríguez

sábado, 20 de marzo de 2010

Espera

espera1.
1. f. Acción y efecto de esperar.
2. f. Plazo o término señalado por el juez para ejecutar algo; como presentar documentos.
3. f. Calma, paciencia, facultad de saberse contener y de no proceder sin reflexión. Tener espera. Ser hombre de espera.
4. f. Puesto para cazar esperando a que la caza acuda espontáneamente o sin ojeo.
5. f. Especie de cañón de artillería usado antiguamente.
6. f. Carp. Escopleadura que empieza desde una de las aristas de la cara del madero y no llega a la opuesta.
7. f. Der. Aplazamiento que los acreedores acuerdan conceder al deudor en quiebra, concurso o suspensión de pagos.
8. f. ant. Moneda de Levante.

Incertidumbre sin piedad. Acción de aguantar la desgracia como un puño y esperar un efecto que sabe Dios se podrá dar. Para andar hay que empezar a caminar. Para tomar una decisión no se puede, jamás, proceder sin reflexión. Aplazar lo inaplazable solo conduce a la impaciencia... a la locura... y en ese final del derrotero solo pena y desazón. Los milagros se hacen. Lo que uno quiere se hace. Lo que no, simplemente se detiene en el tiempo y se olvida.

La espera - José Luis Perales